“En aquella época veníamos a jugar de corazón”

“En aquella época veníamos a jugar de corazón”

|| César Méndez Campero
|| Fotos Cortesía

El precoz talento de Manuel Sarmiento se hizo sentir en la LVBP desde los 16 años y en MLB a los 20. Este diestro dejó huella en el circuito criollo, al que nunca faltaba después de jugar en Estados Unidos

Manuel Sarmiento es un caso muy especial entre los pitchers venezolanos, porque comenzó muy joven en el profesional, con 16 años de edad, pero lo hizo con gran nivel. Demostró que podía hacer el trabajo y en la temporada 72-73 comenzó a ser utilizado por los Navegantes del Magallanes para hacer relevos y en poco tiempo se adueñó del puesto de taponero del equipo. De hecho, al subir al montículo aquel 13 de octubre de 1972, estableció una marca como el escopetero más joven en debutar con el club naviero (16 años y 8 meses de edad).

Posee otra marca con los nautas relacionada con su precocidad: Es el único pitcher en la liga venezolana que salvó 11 juegos antes de cumplir los 20 años de edad. Dentro de la nave, es el único con al menos 30 victorias y 30 rescates en la historia.

El nativo de Cagua fue firmado por Wilfredo Calviño para los Rojos de Cincinatti y después lo hizo con los turcos a los 15 años de edad, después de que los Tigres de Aragua lo rechazaran “por ser muy flaco”, como relató. A los 16, debutó en la LVBP y en las Grandes Ligas lo hizo en 1976 cuando contaba con 20 años.

“Los peloteros de aquella época jugábamos en Estados Unidos y después veníamos a jugar en Venezuela, jugábamos de corazón. Yo lanzaba de 130 a 150 innings allá y si era de relevo entre 80 a 90 innings por temporada y venía a pitchar aquí por amor a la liga, a la divisa, a la camiseta con el nombre del equipo, cosa que ahora casi no se ve”, acotó.

Este derecho es otro de los pocos jugadores venezolanos que tiene en su palmarés campeonatos en la LVBP (75-76 y 78-79 con Magallanes), Serie Mundial (con Cincinnati 1976) y Serie del Caribe (Magallanes 1979). Todo antes de cumplir los 25 años. “En la Serie Mundial del 76 no me pusieron a pitchar, pero en los playoffs sí me utilizaron, aunque no me fue tan bien” contó entre risas. “Pero tuve la oportunidad de estar en ese gran evento y me dieron mi anillo”, dice con orgullo.

Manny, como fue rebautizado en Estados Unidos recuerda que fue muy grato para él haber sido contratado por los Rojos, el equipo de su ídolo David Concepción. “Cuando llegué al equipo grande en el año 76, para mí fue un sueño hecho realidad porque iba a jugar a su lado. Además, tuve un gran recibimiento de George Foster, Ken Griffey Sr, Joe Morgan, Pete Rose, Tany Pérez, Tony Oliva y el manager Sparky Anderson me dio bastantes oportunidades” comentó Sarmiento sobre su ascenso, que se dio por la lesión de uno de los pitchers del club.

 

GRANDES MEMORIAS

“Espectacular” dijo sobre el Magallanes de la 78-79 con “El Brujo” Willie Horton como estratega. “Estabamos abajo, como a 12 juegos de la clasificación. Cuando él tomó el equipo yo estaba muy contento, Willie Horton era una persona maravillosa. Nos quedaban 18 juegos y creo que ganamos como 16. Clasificamos, fuimos campeones aquí en Venezuela y fuimos para esa Serie del Caribe con un gran team work”, rememoró.

“Perdimos el primer juego 1 a 0 frente a la República Dominicana, recuerdo que Joaquín Andújar fue el abridor, él era my roomie en Estados Unidos”, continuó. “Después de eso ganamos todos los juegos y quedamos campeones. En esos días nació mi primer hijo” contó Sarmiento, quien asume con gran humildad el hecho de haber sido el ganador de dos juegos en aquel clásico, incluido el que le dio la corona a la nave. “Fue muy emotivo y muy bonito, ganamos la Serie del Caribe y el 3 de febrero nació mi hijo”.

“Jugar un Caracas-Magallanes o un Magallanes-Tigres es algo especial, eran juegos espectaculares, algo como un Yanquis-Boston. Eso lo enseñó a uno a pitchar en Estados Unidos, porque el fanático de aquí es más caliente, más gritón, se le escuchaba todo. Allá a los aficionados se les escuchaba un ‘buuuu’ o criticaban al pitcher, pero más nada”, explicó Sarmiento.

Manuel Sarmiento valora mucho el hecho de que en su época como activo los equipos reunían grandes talentos importados y extranjeros. Así mencionó a Concepción, Víctor Davalillo, César Tovar, Duane Kuiper o Liman Bostock con los Tigres; a Luis Leal, Luis Aponte, Andrew Dawson con Lara; Alfredo Pedrique, Robert Marcano o Raúl Pérez Tovar con La Guaira.

“Aquello era espectacular. En mis tiempos recuerdo que Alfredo Torres me recibió unos cuantos juegos a mí. Tenía mucha fuerza.Desde que llegó con nosotros (Magallanes) fue dando palo. Entre risas comentó: “Me acuerdo que en las prácticas mandaba las pelotas hacia unas matas de mango que estaban detrás de las gradas del José Bernardo Pérez”.

 

EL PASO POR LOS TIGRES

Sobre su paso a los Tigres de Aragua en la campaña 83-84, Sarmiento afirmó que con eso se cumplía el gran deseo de su papá que “era tigrero hasta morir”, mientras su madre, que era magallanera, “me acompañaba a todos lados”, confesó.

Jugar con los felinos aragüeños era un anhelo también para sus hermanos, todos seguidores del club, que querían ver a su pariente jugar en Venezuela junto a David Concepción “y se nos dio eso. En esos cinco años con los Tigres logramos un subcampeonato. Era una gran divisa, Foción Serrano y Homero Díaz Osuna que estaban en esa época en la gerencia me recibieron con mucho cariño” exclamó. “Gracias a Dios pude jugar con el “Rey David” en Estados Unidos y aquí. Ese era el gran sueño de mi papá, aunque yo le decía que ya yo tenía un nombre hecho con Magallanes después de 11 campañas, pero bueno jugué y me retiré con los Tigres”.

El retiro de Manuel Sarmiento ocurrió a una edad temprana, (32 años) ante la curiosidad por esa circunstancia, el exlanzador respondió que a principios de los 90 se fue a trabajar a Italia, donde no se sintió a gusto, luego se vino para la Liga de Verano en la que defendió a los Azucareros de La Victoria y llegó a ser campeón, pero definitivamente sintió que ya no sentía el beisbol como antes, por lo que decidió colgar los spikes, amén de haber empezado muy joven en el profesional, nivel en el que se mantuvo por 16 campañas en Venezuela. Poco después estuvo dos cursos como coach con los Tigres, primero en el bullpen y terminó como instructor de pitcheo con el manager Alfredo Ortíz, después de que se marchara el que comenzó la temporada en ese puesto.

En esa etapa, recuerda que les lanzaba las prácticas a los hermanos Eduardo y Roberto Zambrano. Igualmente relató una anécdota con Richard Garcés, a quien le estaban bateando fuerte en un juego y el estratega Ortiz decidió quitarle la pelota, solo que le encargó semejante compromiso a Sarmiento, a quien no le quedó más que ir a sacar al grandeliga, de quien dijo “se lo tomó con tranquilidad”. Otra cosa que le gustaba hacer en su época de coach era ponerse los aperos para recibirle en el bullpen a Garcés, a Darwin Cubillán, Yorvit Sosa, Jorge Córdova y Víctor Zambrano, a quienes dijo haber aconsejado en su camino hacia el Big Show. “A Zambrano yo le decía que tenía condiciones, que si el aprendía a lanzar su slider del medio hacia afuera nadie le iba a batear. Desde esos años tenemos una gran relación”.

 

VERSATILIDAD SOBRE LA LOMITA

Si algo caracterizó a “Manny” Sarmiento fue su versatilidad. Era ese pitcher que todo manager quisiera tener, con capacidad para abrir juegos, hacer relevos largos e intermedios y para cerrar. Al respecto, contó que a comienzos de su carrera era empleado principalmente como relevista de cierre, pero al llegar a las mayores en el 76, Sparky Anderson, estratega de los Rojos de Cincinnati le dio oportunidad de ser abridor y le fue bien. Este derecho reveló que a medida que avanzó su carrera quiso quedarse en ese rol para trabajar cada cinco días. Así pudo tener mayor descanso y más tiempo para compartir con la familia.

 

 

SALÓN DE LA FAMA DEL MAGALLANES

“Para mí fue un honor y una sorpresa cuando me informaron que me habían elegido” señaló con humildad, quien es líder en esa divisa en los departamentos de ponches (418) e innings lanzados (606.1); segundo en apariciones (225); tercero en victorias (33) y rescates (39), aunque entre risas puntualizó que “también soy líder en derrotas” ya que cayó en 44 ocasiones, más que ningún otro en la historia de la nave. “Me sentí muy contento y agradecido el día de la exaltación. Se me salieron las lágrimas. Es un honor estar en el Salón de la Fama del equipo de mis amores”, expresó.

 

NÚMEROS QUE VALEN

16 campañas en la LVBP

39 victorias

43 salvados

3.70 de efectividad

782.2 innings lanzados

281 juegos

51 aperturas

 

EN LAS MAYORES

7 campañas

4 con Cincinnati

1 con Seattle

2 con Pittsburgh

26-22 ganados-perdidos

3.49 de efectividad

283 ponches

513.2 innings lanzados

228 juegos

12 salvados

 

Manuel-Sarmiento-2506-001Con Magallanes se mantuvo por 11 temporadas

En 2014 ingresó al Salón de la Fama de los bucaneros

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