Claves de los ronquidos y cómo saber si son señal de algo más

Claves de los ronquidos y cómo saber si son señal de algo más

Si bien todas las personas roncan de vez en cuando, hay algunas personas para quienes se vuelve un mal crónico que afecta no solo sus vidas sino las de sus seres cercanos y que puede indicar problemas de salud subyacentes.

De acuerdo con la Clínica Mayo, los ronquidos son el sonido ronco fuerte que se produce cuando el aire pasa por los tejidos relajados de la garganta haciendo que vibren mientras se respira.

Causas de los ronquidos
El Instituto de Otorrinolaringología y Cirugía de cabeza y cuello de Madrid (IOM) señala que las razones por las que roncamos pueden ser varias.

Por ejemplo, puede deberse a problemas en las vías respiratorias, boca y garganta, como tener inflamadas las amígdalas, tener una garganta más estrecha de lo normal, el paladar grueso o incluso anomalías en los huesos de la cara. Cuando las vías respiratorias son estrechas, la vibración del paso del aire será mayor, causando ronquidos más fuertes.

También es posible que el ronquido sea causado por un tono muscular debilitado, lo que ocasiona que el aire no se pueda mover libremente a través de la nariz y la boca durante el sueño, como señala el IOM.

La sinusitis, alergias y resfriados también pueden ocasionar ronquidos, así como el consumo de alcohol, tabaco, drogas y ciertos medicamentos que causan la relajación del músculo.

Una de las principales causas del ronquido es el sobrepeso u obesidad. El IOM menciona que el 50% de los casos de ronquidos pueden resolverse bajando de peso.


Otras situaciones que pueden causar ronquidos son el embarazo y la menopausia debido al aumento de peso y la laxitud de los músculos del cuello en estas etapas de la vida de la mujer. El problema suele desaparecer cuando el embarazo termina o que se pasa por los cambios hormonales.

Por otro lado, aunque todos pueden llegar a roncar en algún momento de sus vidas, hay condiciones que pueden hacer más propensas a algunas personas, como ser hombre, tener sobrepeso, tener una vía aérea estrecha, consumir alcohol, tener problemas nasales y antecedentes familiares con ronquidos o que padecen el síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS).

Recomendaciones
La Clínica Mayo recomienda hacer cambios en el estilo de vida para dejar de roncar.


La principal sugerencia consiste en adelgazar, pues de esa manera se puede eliminar el tejido adicional en la garganta que causa los ronquidos.

También se sugiere dormir de costado, pues al hacerlo boca arriba, la lengua cae hacia atrás de la garganta, estrecha las vías respiratorias y obstruye parcialmente el paso del aire. De igual forma, se puede elevar la cabecera de la cama unos 10 centímetros para mantener las vías respiratorias abiertas.

Otra recomendación frecuente es usar tiras nasales o un dilatador nasal externo. Estos artefactos pueden ayudar a aumentar el área de las fosas nasales o a reducir la resistencia del flujo de aire, logrando una mejor respiración.

Asimismo, es recomendable tratar la congestión u obstrucción nasal, puesto que las alergias o un tabique desviado pueden limitar el flujo de aire, lo que obliga a respirar por la boca, aumentando las probabilidades de roncar.

Los expertos sugieren evitar consumir bebidas alcohólicas al menos dos horas antes de acostarse, así como no tomar sedantes. Ambos deprimen el sistema nervioso central, lo que causa la relajación excesiva de los músculos, incluyendo los tejidos de la garganta.

Dejar de fumar y procurar dormir de 7 a 8 horas por la noche también puede ayudar a reducir los ronquidos, así como también ayuda a disminuir el sobrepeso.

También existen dispositivos médicos y cirugías que pueden ayudar a reducir el nivel de ronquido, pero solo se sugieren en personas con casos graves.

Por ejemplo, los artefactos bucales ayudan a adelantar la posición de la mandíbula, la lengua y el paladar blando para mantener abiertas las vías respiratorias.

También se puede recurrir a la presión positiva continua de la vía aérea (CPAP) en donde se utiliza una máscara sobre la nariz o la boca al dormir que envía aire presurizado para mantener abiertas las vías respiratorias y es un tratamiento frecuente para la SAOS.

Detecte la apnea obstructiva del sueño
El ronquido puede asociarse con un trastorno del sueño llamado síndrome de apnea obstructiva del sueño (Saos). Estos son algunos de los síntomas:

– Pausas de respiración presenciadas durante el sueño.

– Somnolencia excesiva durante el día.

– Dificultad para concentrarse.

– Dolores de cabeza por la mañana.

– Dolor de garganta al despertar.

– Sueño intranquilo.

– Jadeo o ahogo por la noche.

– Presión arterial alta.

– Dolor en el pecho por la noche.

– Ronquidos que despiertan a otras personas.

– Si presenta alguno de estos síntomas, es recomendable acudir al médico para que le indique qué tratamiento puede mejorar su calidad de sueño, de tal forma que pueda descansar adecuadamente y no presente otras alteraciones o problemas de salud.

Datos curiosos sobre los ronquidos y el sueño
– El sonido de los ronquidos va de los 50 dB a los 100 dB, lo que equivale al sonido de un taladro neumático.

– Las personas que roncan tienen tres veces más probabilidades de tener problemas de salud.

– Las parejas de quienes roncan duermen tan solo de 3 a 5 horas por noche.

– Más de un tercio de las parejas reportan problemas en la relación debido a los ronquidos.

– A mayor sobrepeso, mayor volumen de los ronquidos.

– Más del 50% de los pacientes con Saos tienen hipertensión.

– El humano es el único mamífero que pospone el dormir.

– A mayor altitud, mayor la interrupción del sueño.

– Hacer ejercicio ayuda a conciliar el sueño más rápido.

– Hay gente que puede hacer sus actividades de forma normal con tan apenas 6 horas de sueño mientras que otros necesitan al menos 10.

– Los recién nacidos duermen de 14 a 17 horas al día

– Dormir es tan importante como tener una buena alimentación y hacer ejercicio.

– La gente que no duerme lo suficiente es más propensa a sentir más hambre debido a la reducción de los niveles de leptina, la hormona que regula el apetito.

– El insomnio suele incrementarse con la edad, pero también es señal de problemas de salud.

 

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