Caribes Vs Cardenales: Tercer round por el cetro de la LVBP

Caribes Vs Cardenales: Tercer round por el cetro de la LVBP

César Méndez Campero

Desde que los Leones del Caracas y los Cardenales de Lara se enfrentaron tres veces consecutivas en las finales de las temporadas 1979-80, 80-81 y 81-82, no se repetía el hecho de que dos equipos se midieran en esas instancias tres veces en un período corto de tiempo. Tal es el caso de los propios crepusculares y los Caribes de Anzoátegui, que, a partir de hoy disputarán el trofeo de campeón de la 2020-2021 por tercera ocasión en las cuatro campañas más recientes.

El dominio de estas divisas en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional se ha acentuado con esta trilogía de finales. En las dos anteriores se han repartido un triunfo por bando (Anzoátegui 17-18; Lara 19-20), así que está es la “bonita”, porque aquí se va a saber cuál prevalecerá sobre el otro.

Caribes y Cardenales fueron los dos mejores equipos de la ronda regular, dominaron sus respectivas divisiones, terminaron en el primer lugar y ostentaron los mejores registros de victorias y derrotas. Aunque en las semifinales no fue tan plácido el camino, pues tuvieron que fajarse en el máximo de siete desafíos para deshacerse de unos combativos Navegantes del Magallanes y Tigres de Aragua.

Hay algo que caracteriza a estos dos conjuntos, aparte de tener un considerable poderío ofensivo: Corazón y carácter. No se dan por vencidos nunca, saben venir de atrás, tienen sangre fría y aprovechan cualquier ventaja por más mínima que sea, que el rival les otorgue. Eso aunado al talento, es fundamental para ganar campeonatos.

A Lara le falló el pitcheo en la semifinal frente a los bengalas (5.08 de efectividad colectiva, 2da. menos abultada de la semifinal), que de no ser por su debilidad en el bullpen, pudo haber logrado el pase a la final. Pero cuidado, porque los bateadores crepusculares fueron terceros en average (.328) y primeros en carreras (54) en esta ronda. Con semejante potencia en ataque no hay que confiarse.

Caribes por momentos fue víctima del pitcheo magallanero, no obstante encabezó esta fase con .328 de promedio al bate y fue segundo en carreras (48), aunque el manejo de los brazos por parte del alto mando de ese equipo, permitió a los toleteros indígenas reaccionar con fiereza para dominar con amplias ventajas. Además el movimiento de los lazadores del manager interino Mike Alvarez fue milimétrico y efectivo (lideraron esta etapa con 4.43 de PCL).

ASIDUOS ANIMADORES

Cardenales accedió a su quinta final consecutiva, sexta en los últimos nueve certámenes, en tanto Caribes está de vuelta a la justa decisiva por sexta vez en los últimos once cursos, quinta en las últimas 8 justas, tercera en cuatro años y segunda seguida y, sin mencionar que tienen 11 apariciones consecutivas en postemporada. Definitivamente, el que quiera coronarse en la LVBP tiene que ganarles a estos conjuntos.

Aparentemente, la tribu tendrá desventaja en su rotación para esta serie, si se observa lo sucedido en la semifinal, en la que emplearon 5 serpentineros y tres fueron derrotados. No obstante, recuperan a Mayckol Guaipe para unirse a Wilfredo Ledezma, Liarvis Breto y Andrés Machado o posiblemente un refuerzo para cumplir la labor de abrir los juegos. Del resto se encargará el bullpen y el manager intrino-coach de pitcheo, Álvarez.

El estratega José Moreno tiene en cambio ventaja en cuanto a sus iniciadores, con un grupo establecido: Néstor Molina, Raúl Rivero, Henry Centeno y probablemente Logan Darnell o Wiliams Pérez. Ahora, el staff de relevo, que fue garantía en la eliminatoria, perdió efectividad ante los Tigres, así que es probable que en el draft vayan por alguna pieza para el bullpen.

Los finalistas poseen explosivas alineaciones, capaces de hacer deslucir a los más efectivos escopeteros. Si no, que lo diga Caribes que dos veces venció al Pitcher del Año, Erick Leal. Ni qué decir de unos Cardenales que fueron indolentes frente a los apagafuegos bengalas. Dos equipos curtidos en estas instancias, acostumbrados a jugar bajo presión y con mucha sangre fría.

Para esta instancia, Balbino Fuenmayor estará de vuelta con Anzoátegui después de superar problemas físicos que lo apartaron de la competencia desde principios de diciembre. Indudablemente un lujo a estas alturas, que le da profundidad a la banca oriental, algo que le sobra al vigente bicampeón y representa una gran ventaja sobre su oponente.

El conjunto larense busca hacer historia y convertirse en la tercera divisa de la LVBP en ganar tres diademas consecutivas, algo que solo han podido hacer los Leones del Caracas y los Tigres de Aragua. Tienen suficientes argumentos para conseguirlo, aunque al frente tienen a un formidable contrincante, que ya evitó una tercera coronación consecutiva a los Navegantes del Magallanes en la campaña 2014-2015. ¿Volverán a interponerse en el camino de un posible tricampeón?

REENCUENTROS CON CAMISETAS DISTINTAS

Varios peloteros vivirán esta Gran Final desde el dugout contrario, como son los casos de Gorkys Hernández y René Reyes, jardineros que la campaña anterior defendieron a la tribu y ahora lucen los colores de los pájaros rojos, con positivos rendimientos y probablemente con sed de revancha.

Herlis Rodríguez y Alí Castillo, quienes fueron refuerzos con Lara en postemporadas recientes, ahora están con los orientales aportando con el bate y el guante. Similar es el caso del coach de banca Gustavo Molina, quien en el mismo cargo fue campeón en la 2019-20 con los crepusculares, aunque en este curso comenzó como dirigente de los Tiburones de La Guaira y poco después fue cesanteado. Por cierto, que el manager interino Mike Álvarez le dio mucho crédito al trabajo del exreceptor en lo hecho por los indígenas hasta ahora. Andrés Machado llegó en el cambio por Hernández desde Lara y ha sido efectivo desde la lomita.

SEDES EN DISCUSIÓN

Caribes de Anzoátegui había solicitado disputar la final en una sede neutral y habría propuesto los parques de Valencia o Macuto. En tanto Cardenales de Lara aspira poder mantener su home club en Barquisimeto y llegó a proponer jugar toda la contienda en el Antonio Herrera Gutiérrez. Ante esto, los indígenas prefieren seguir jugando como locales en Maracay. Habrá que esperar a que exista un acuerdo.

Deja un comentario