Diferida audiencia de juicio contra “el Gordo Matías”

Diferida audiencia de juicio contra “el Gordo Matías”

|| Luis Chunga
|| Fotos Cortesía

Representante del Ministerio Público, la defensa y el querellante, demostrarán sus alegatos ante el Tribunal de Juicio para obtener una sentencia condenatoria o absolutoria

El Tribunal 2º de Control de Aragua difirió ayer la audiencia de apertura del juicio contra Matías Enrique Salazar Mouture (56), alias “el gordo Matías” por su presunta responsabilidad en la violencia y esclavitud sexual de su pareja de 49 años de edad, hecho que salió a luz pública a principios de 2020 en Maracay, estado Aragua.

En esta etapa, el representante del Ministerio Público ratificará su acusación por presuntamente incurrir en los delitos de violencia psicológica, amenaza, violencia sexual y esclavitud sexual, previstos en la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, con el agravante del artículo 99 del Código Penal.

La defensa del acusado y el querellante deberán sustentar cada uno sus alegatos ante el Tribunal de Juicio, con la finalidad de obtener una sentencia condenatoria o absolutoria en contra o a favor del acusado.

Como se recordará “el Gordo Matías” se encuentra privado de libertad en un Centro de Coordinación Policial del Centro de Maracay por haber encerrado a una mujer en un apartamento durante más de tres décadas.

En este caso la defensa negó las acusaciones, al afirmar que la presunta agraviada, conocida como Morella León López, esposa del acusado, convivía con él por "voluntad propia", pues la dama tenía consigo un juego de llaves del departamento y un teléfono celular.  Su abogado dijo que el caso se trata de una "venganza política".

Morella sería una de las cuatro víctimas de Salazar Mouture. Ella vivió encerrada por más de 30 años en el apartamento de una de las torres de Residencia Los Mangos en Maracay. Durante el paso de los años intentó escaparse dos veces, pero no lo logró.

No fue sino hasta el 24 de enero del año pasado que León López logró salir del apartamento donde se mantenía cautiva. Se dirigió a las oficinas del Instituto Nacional de la Mujer en Maracay, donde los primeros funcionarios que la atendieron no creyeron su historia. Afortunadamente, la directora de la organización la escuchó y se dio cuenta que no mentía.

Deja un comentario