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Responsabilidad Social

Por medio de la intermediación crediticia se puede y debe buscar la utilidad social. En materias tales como bancarización, microcréditos, préstamos dirigidos, debe privar un criterio importante, me refiero a la necesidad de rentabilidad y, por ende, de garantía de sostenibilidad. El éxito de estas experiencias a nivel mundial, es que gestiona efectivamente préstamos para vivienda u otros fines, con capital e intereses que deben ser pagados , puesto que las posibilidades de crecimiento y de otorgar nuevos créditos a otras personas depende del repago de los mismos.

Una orientación socialmente responsable del negocio bancario es el compromiso de canalizar recursos hacia destinos que reporten un valor social positivo pero -esto es muy importante subrayarlo- que se trate siempre de proyectos económicamente viables. Si no fuera así, los sistemas serían inviables.

Ejemplos de actividades con utilidad o valor social podríamos dar muchos, por ejemplo, créditos dirigidos a personas tradicionalmente excluidas de la actividad bancaria, préstamos al ahorro de energía, ayuda al desarrollo comunitario, inserción laboral de personas discapacitadas o con necesidades especiales. Ejemplos de impacto social negativo serían créditos dirigidos a la especulación financiera o la producción y venta de armamento.

La mayoría de los bancos venezolanos, además de las actividades de responsabilidad social que llevan adelante, realizan serios esfuerzos para llevar servicios de ahorro y préstamo a personas que han estado tradicionalmente excluidas de estos servicios. La banca venezolana ha venido desarrollando productos y servicios a la medida de estos sectores con el lema de la inclusión de todos.

La viabilidad económica de un proyecto, de una persona o una empresa que no es cliente tradicional del sistema financiero, es un requisito importante. Luego las experiencias crediticias con personas de menores recursos,  son sorprendentes, al hablar con gerentes de bancos dedicados a ésta área, nos encontramos con que los niveles de morosidad en estos sectores no son superiores a los de la banca tradicional.

El microcrédito, por ejemplo, si es bien entendido, termina siendo una ecuación ganar-ganar. ¿Quiénes ganan? Ganamos todos, ya que ese préstamo socialmente responsable beneficia al deudor, al banco y al país. Pero para que se dé el supuesto del ganar-ganar, hablamos de préstamos y no de donaciones. Deben pagarse intereses razonables, pues la rentabilidad es importante, pero lo que en definitiva garantiza el repago es que estemos frente a un proyecto sostenible. El repago garantiza que otros obtengan créditos a futuro.

Una forma de dar más acceso a microempresarios al Sistema Bancario es combatiendo la Informalidad del Sector: en la medida en que las empresas sean formales, paguen sus impuestos, estén registrados como contribuyentes, tengan sus patentes y licencias en orden etc. se facilita el proceso de bancarización. Las micro y pequeñas empresas muchas veces no presentan balances ni flujos de caja, en la medida en que formalizan su negocio pueden tener un mayor acceso al crédito bancario. 

Buena atención al cliente

La naturaleza de todos los negocios cambia, pero hay algunas reglas que siempre permanecerán y nos guiarán para poder dar una buena impresión con nuestros clientes. Es el tipo de reglas que, si las seguimos, nos generarán mejor buena publicidad que miles de bolívares gastados en mercadeo. Estas reglas son universales y para toda clase de clientes, son tanto para las empresas públicas como privadas sin importar el tamaño.

Responda dentro de 24 hrs. Las personas que tienen más éxito en los negocios son las que se mantienen en contacto con sus clientes a la mayor brevedad. Si le dejan un correo electrónico, un mensaje de voz, o incluso un mensaje de texto de celular, responda cuanto antes. Los gerentes más exitosos pueden tener cientos de mensajes diarios y aún así responden dentro de 24 horas, aunque sea con una línea de texto, o un simple “Si”. Si no tiene el tiempo para hacer una respuesta detallada, con que responda simplemente “He recibido su mensaje y me comunicaré cuanto antes”, es un detalle que puede hacerle saber a la persona que está tomando acción sobre su petición.

Entusiasmo. Sea entusiasta con sus clientes, no los trate con “flojera” o como si no le importara. Si suena su teléfono y usted contesta, esa acción significa que tiene tiempo para hablar con su cliente. Es una de las peores costumbres actuales, el recibir una llamada e intentar hacer dos cosas a la vez.

Concéntrese en 1 acción, y hágala bien. Además de que es de mala educación pretender escuchar a alguien cuando realmente estamos escribiendo en nuestros teclados. Si el momento es inoportuno, hágalo saber a su interlocutor, y establezca una fecha de comunicación posterior.

Sea breve en sus mensajes. Si tiene la necesidad de contactar a alguien, está prohibido dejar mensajes largos. Sólo deje su nombre y teléfono de contacto, y una breve razón por la que necesita contactar a la persona. Por si acaso, repita su número de teléfono al final del mensaje. Si puede hacerlo en menos de 20 segundos, también mencione qué momento sería apropiado para que le devuelvan la llamada.

Respete los métodos de contacto de su cliente. Es una moda relativamente reciente, pero recuerde que si un cliente le da una tarjeta de presentación, e-mail, o algún número de celular, es sólo eso: un método de contacto. No es un permiso para llamarle frecuentemente con publicidad ni molestias. De la misma forma, si un cliente le da su e-mail, eso no es un permiso para que usted agregue la dirección de su cliente a su lista personal de correos semanales, forwards o cadenas, o para llenar su bandeja de entrada con “Noticias” que realmente son anuncios.

El toque personal. Un mensaje personal, escrito a mano y entregado personalmente vale mucho. No todos los clientes lo apreciarán, pero los que lo hagan lo recordarán por mucho tiempo. Si lo desea, puede incluir cupones o descuentos o alguna promoción de su empresa, pero lo importante es el gesto amigable de tomarse el tiempo para comunicarse.

Educación para mejorar tus finanzas       

El activo más valioso que posee un país es su recurso humano y por ello es importante, que toda persona reciba la mejor educación y formación para que pueda llegar, tan lejos como sus capacidades personales se lo permitan.

La educación es una variable que impacta en la competitividad económica, la justicia social, la conducta económica de las personas, la productividad, y la creatividad de las personas. La educación promueve las transformaciones indispensables para el mejoramiento económico, social y político del país.

Estar preparados para los retos laborales de la actualidad y del futuro nos asegura la estabilidad de nuestras finanzas personales. Esto incluye aprender uno o más idiomas, graduarse en una buena universidad o realizar estudios de postgrado. Si de idiomas se trata, no dudo en recomendar que desde el punto de vista del comercio internacional y del turismo, la mayor importancia la tienen el inglés y el chino. Este último, sin embargo, nada fácil de aprender.

Pensemos en nuestra educación personal y la de nuestros hijos para asegurar mejores oportunidades laborales y de calidad de vida. La educación, es realizar una inversión a largo plazo que puede llegar a ser muy rentable, no sólo económicamente, sino porque nunca dejamos de superarnos y de enriquecernos con conocimientos y experiencias. En mi caso, creyente en que se debe elegir una carrera por vocación, no me atrevería a señalar cuáles serían las más rentables. Cuando una persona estudia algo que le gusta y le apasiona, lo más probable es que llegue a ser muy exitoso.

Otros aspectos a considerar además del vocacional es pensar en que necesita el país para su desarrollo. Lo que implica considerar carreras técnicas, así como formación y capacitación en el oficio que realizamos de cualquier naturaleza.

Para la realización de estudios de maestría y postgrado, existen instituciones educativas que ofrecen financiamientos, con el compromiso de pagar lo recibido conforme la escuela lo estipule, mediante un contrato firmado.

Si desea mejorar sus ingresos personales, ser más útil para la sociedad y mejorar su calidad de vida, una buena opción es invertir en educación. Otro tema, es la educación financiera. Los gobiernos y las empresas deben promover educación financiera en temas como ahorro, créditos e inversiones para citar algunos ejemplos. La educación financiera debe iniciar en la escuela para que las personas sean educadas lo más temprano posible. Las instituciones financieras deben promover la revisión de que los clientes lean y comprendan la información que reciben, especialmente cuando se relaciona con compromisos a largo plazo. Los programas de educación financiera deben enfocarse particularmente en aspectos importantes de planificación, tales como presupuesto, ahorros básicos, deudas, seguros y/o pensiones.  También debe pensarse, en campañas nacionales, sitios Web específicos, servicios gratuitos de información y sistemas de alerta  en temas financieros y de riesgo para los consumidores financieros (tales como fraude) deben ser promovidos.

La inversión en educación tiene muchos beneficios para los individuos, la sociedad y el mundo en general.

José Grasso Vecchio

twitter: @josegrasso

jgrasso@consultoresicg.com

www.consultoresicg.com

 

Acerca Adriana Castellano

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