27.9 C
Maracay
viernes 29, agosto 2025
INFORMACIÓN VERAZ Y OPORTUNA AL ALCANCE DE VENEZUELA Y EL MUNDO... SOMOS MÁS QUE NOTICIAS

Solo un 14% de la producción lechera en Venezuela llega a la industria formal

La estacionalidad obliga a los productores a adaptarse, y recurrir a estrategias como la venta de productos combinados en temporada baja para mantener la rentabilidad

||Rodolfo Gamarra

El mercado lácteo en Venezuela opera con la precisión de un mecanismo de relojería, donde cada engranaje (precios, producción y estacionalidad), se sincroniza de forma casi perfecta. Así lo destacó Andrés Kowolski, presidente del Observatorio Nacional del Circuito Lácteo, quien lo describe como un «mercado perfecto», donde la oferta y la demanda dictan las reglas con una exactitud sorprendente.

Este sistema, sin embargo, está marcado por altos niveles de informalidad, fluctuaciones estacionales y una fuerte dependencia de las dinámicas fronterizas.  Además, el experto resaltó que muchos de los incrementos en los costos, están asociados a la falta de capacidad de los productores de llevar sus productos directamente a los mercados.

ESTACIONALIDAD: EL RITMO IMPARABLE DEL MERCADO

El precio de la leche en Venezuela sigue un ciclo predecible, determinado por las estaciones de lluvias y sequía. Durante la época de lluvias, entre mayo y julio, la abundancia de forraje incrementa la producción láctea. «La tercera semana de mayo siempre cae, llega al nivel más bajo, pasa junio y julio muy bajos», explicó Kowolski.

En este período, el costo de la leche puede descender hasta 0,75 centavos de dólar, según Javier Hernández, ingeniero agrónomo y presidente de una empresa procesadora de productos lácteos, de Maracay, estado Aragua.

Por el contrario, en los meses de sequía —enero a abril—, la escasez de pasto reduce la producción y los precios alcanzan su pico máximo. «Más preciso que un reloj suizo es el mercado lácteo nacional», destacó Kowolski. Esta estacionalidad obliga a los productores a adaptarse, y recurrir a estrategias como la venta de productos combinados en temporada baja para mantener la rentabilidad.

QUESOS ARTESANALES Y LA INFORMALIDAD

El 87% de la leche producida en Venezuela se destina a la elaboración de quesos artesanales, un sector dominado por la informalidad. De este total, el 42% se procesa directamente en las fincas, mientras que el 44% restante lo transforman queseras no industrializadas. Estos quesos, conocidos como «llaneros», son los más comercializados en los mercados locales.

Solo el 14% de la leche nacional llega a la industria formal. De esta pequeña porción, la mitad se convierte en leche en polvo, y el resto se divide entre quesos madurados y leche UHT. La producción de leche pasteurizada industrial decayó tras las fallas eléctricas de 2019, aunque empresas locales han logrado mantener su comercialización a menor escala.

DOBLE PROPÓSITO Y RENTABILIDAD

La ganadería de doble propósito —que combina producción de leche y carne— es la columna vertebral del sector. El 87% de los productores venezolanos se beneficia de este modelo, que les permite compensar las caídas en el precio de la leche con la venta de animales.

Sin embargo, otro factor crucial es la influencia de las zonas fronterizas. El 65% de la leche se produce en estados limítrofes con Colombia, donde las «exportaciones informales» son habituales. Cuando la frontera se cierra —como ocurrió en 2019 por conflictos políticos y en 2020 por la pandemia—, los precios se desploman. «Nosotros producimos suficiente leche para el mercado nacional. Tanto que, cuando perdemos el mercado colombiano, el precio cae», afirmó Kowolski.

UN EJEMPLO DE RESILIENCIA Y VALOR AGREGADO

En medio de este escenario, pequeñas empresas como Torta inversiones Yaqui, demuestran cómo la agregación de valor puede marcar la diferencia. Su presidente, Javier Hernández, ingeniero agrónomo de producción animal, aseguró que la empresa destina el 50% de la leche que procesa a la elaboración de quesos, natilla y suero, mientras que el otro 50% se comercializa como leche pasteurizada.

«La vaca es nuestra salvación», dice Hernández, lo que refleja cómo la diversificación de productos les permitió sobrevivir incluso en los momentos más críticos, como durante la escasez de productos alimenticios ocurrida en el país. Con procesos que combinan lo artesanal y lo tecnológico, como la pasteurización, la empresa ha logrado no dejar de producir, a pesar de los momentos difíciles, y mantener la calidad y la preferencia de sus clientes.

Coincidió en que la mayor parte de la leche se destina a la producción de “queso blanco joven” (llanero), sin embargo, destacó que la relación de estas cifras con la demanda del marcado venezolano se encuentra equilibrada. Enfatizó que el sector está en la capacidad de satisfacer el mercado nacional no solo de leche, sino también de derivados lácteos, entre estos natillas, queso cheddar, helados y productos emergentes como el yogur.

UN SECTOR CON FUTURO, PERO CON DESAFÍOS

A pesar de las adversidades, ambos expertos ven oportunidades. Kowolski resaltó la capacidad de los productores venezolanos, a quienes califica como «héroes del campo». Hernández, por su parte, se mostró optimista y proyectó crecimiento para la pequeña y mediana industria local, con planes de fortalecer el avance tecnológico y ampliar la comercialización.

El ingeniero Javier Hernández, aseguró que la producción local está en la capacidad de satisfacer el mercado interno

 

 

 

 

  • Beta

Función beta

Related Articles

- Advertisement -spot_img

ARTÍCULOS RECIENTES

error: Content is protected !!