El Gobierno de Brasil ha iniciado formalmente un proceso de consultas con Estados Unidos en respuesta a la imposición de un arancel del 50% por parte de Washington. Esta acción es el primer paso hacia una posible Ley de Reciprocidad.
Mediante una misiva oficial, Brasil ha otorgado un plazo de 30 días para que la Cámara de Comercio Exterior evalúe la viabilidad de aplicar esta ley como mecanismo de defensa comercial. El proceso se desencadenó tras la decisión «arbitraria» de los Estados Unidos de imponer el arancel de manera abrupta.
Durante esta etapa de consulta, un comité técnico se encargará de proponer posibles acciones económicas compensatorias. Estas medidas, que podrían incluir nuevos gravámenes y otras medidas de protección comercial, se activarían si la investigación interna determina que el arancel estadounidense viola los principios comerciales internacionales.
Aunque la respuesta brasileña busca una contramedida equivalente, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha manifestado que no tiene intención de recurrir a la reciprocidad de forma inmediata. Según sus declaraciones, el proceso priorizará el diálogo, citando los intentos fallidos de comunicación con la administración de Donald Trump.
Es importante recordar que, el gobierno de los Estados Unidos justificó la imposición del arancel con razones políticas, alegando una supuesta persecución judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro. Actualmente, Bolsonaro está siendo procesado por intento de golpe de Estado ante la Corte Suprema de Brasil.
Las fricciones políticas han escalado aún más con las sanciones promovidas por el presidente Trump contra el magistrado de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, quien está a cargo del proceso judicial de Bolsonaro. Trump acusa a De Moraes de «restringir la libertad de expresión».