|| Redacción El Periodiquito
Los comunicadores sociales celebran su día en medio del debate por la incursión de avances tecnológicos que amenazan con dejar menos espacios para los profesionales del área
La inteligencia artificial (IA) ha avanzado a pasos agigantados en las últimas décadas, y su impacto en diversas profesiones ha suscitado un intenso debate. Entre las profesiones más discutidas se encuentra el periodismo y la redacción de contenido informativo.
Hoy en día, herramientas de IA son capaces de generar textos, analizar datos y hasta escribir artículos completos con un contexto específico.

Sin embargo, surge la pregunta: ¿puede la inteligencia artificial sustituir a los periodistas o redactores de información? Para María Sánchez, reconocida comunicadora social de Aragua, la respuesta está en el uso adecuado que se le dé a las llamadas nuevas tecnologías.
“Si los periodistas agarramos el vicio de hacerlo todo con la tecnología, como por ejemplo notas de prensa, exclusivamente sin cambiarlas, tendrá su consecuencia negativa porque ese toque personalísimo, humano que le damos a nuestros escritos no lo puede suplantar la IA”.
Y es que, la función principal de un periodista no es sólo la recopilación de información, sino también la interpretación de hechos, la contextualización de eventos y la conexión emocional con el público.
Ante esto, la también ancla del programa A Primera Hora, transmitido por los medios hermanos TRV y Auténtica 107.5 FM, cree que cada comunicador social tiene un toque personal que hace que el lector conecte con el redactor, lo que estaría lejos de lograr la IA.
Lo que este tipo de herramientas tiene a su favor es la capacidad de procesar grandes volúmenes de datos en cuestión de segundos y generar textos coherentes basados en patrones aprendidos de una amplia gama de fuentes.
Herramientas como los generadores de texto automáticos, o incluso chatbots avanzados, pueden crear informes básicos o resúmenes de noticias utilizando algoritmos de procesamiento de lenguaje natural.
Esto, para Sánchez es un punto a favor del periodismo que necesita rapidez y calidad informativa, siempre que no se haga un uso incorrecto de la información. “Para mí la IA es una herramienta muy útil para acelerar procesos, para consultar datos en un trabajo de investigación nos agarramos de ella para ahorrar tiempo, me parece una herramienta extraordinaria”.
Sin embargo, estos sistemas carecen de la comprensión profunda y matizada que un ser humano puede aportar. La interpretación de un evento ocurre dentro de un contexto cultural y social que la IA, por sí sola, no puede captar completamente.
Para Sánchez, el avance tecnológico obliga al comunicador social a renovar su forma de trabajo. “Yo tengo la bendición de haber comenzado el periodismo en una máquina de escribir, luego llegó la tecnología como un reto. Por ejemplo, las computadoras, la suplantación de las grabadoras, las cámaras digitales, entre otras».
LA FORMACIÓN CONSTANTE COMO CLAVE
Otra de las comunicadoras sociales de amplia experiencia es la licenciada Yenny Muñoz,

que con 40 años en la profesión destaca que ha pasado por todas las etapas evolutivas que ha tenido el periodismo en el país, desde la mecanografía hasta la actualidad.
Muñoz consideró como primordial la actualización y educación para obtener conocimientos y herramientas necesarias que permitan ejercer el periodismo con conocimientos, enfoque y sobre todo ética.
“El periodismo siempre es el mismo, sin embargo, en cada época hay desarrollos tecnológicos que permiten esa evolución que ha transformado quizás no la forma, pero sí la practicidad del ejercicio. Yo soy de la máquina de escribir convencional, luego llegaron las eléctricas, pasamos por las computadoras, entre otras, como la amplitud de los medios de comunicación”.
La también secretaria de Finanzas del CNP, capítulo Aragua, indicó que el comunicador social tiene la virtud de ser un profesional integral, con la posibilidad de ejercer más allá de escribir en la prensa, salir delante de una cámara o estar en una cabina de radio.
“Hay una cantidad de opciones en la que el profesional de la comunicación puede ejercer la profesión, partiendo desde el realce de la imagen, el markenting o mercadeo, las relaciones públicas, en fin una variedad de alternativas. Para eso debe formarse, educarse y actualizarse con el objeto de ser exitoso y sobresaliente”.
Recordó que los avances tecnológicos están para ayudar en el proceso informativo, pero no para hacer el trabajo para el que se forman los profesionales de la comunicación. Invitó a las nuevas generaciones de periodistas a inscribirse en el CNP y así ejercer de manera legal la carrera, «como lo ordena la Ley de Ejercicio del Periodismo, en el artículo 2».
LAS NUEVAS GENERACIONES
Los expertos argumentan que los periodistas suelen realizar entrevistas, indagar en diversas fuentes, verificar datos y, sobre todo, contar historias que resuenen con las experiencias humanas. Es este punto el que defiende la joven periodista Mariángel Oyarvez, quien resaltó que el periodismo “es contar historias, es ser un narrador de una situación”.

Mariángel Oyarvez, asegura que las nuevas tecnologías son parte de la cotidianidad, pero no deben suplantar al hombre en sus labores
Justamente, este enfoque humano y crítico es, en esencia, lo que diferencia al periodismo de la mera producción de texto. Para Oyarvez, las nuevas tecnologías son parte de la cotidianidad, pero no deben suplantar al hombre en sus labores.
“Las tecnologías son herramientas que optimizan lo que se hace, pero estas no funcionan sin que el ser humano las domine, por ende, en relación a la IA es un soporte de ayuda a la redacción cuando necesitas tener la inmediatez de la información”.
Sostiene que mientras los modelos de IA pueden imitar estilos y formatos, carecen de la comprensión profunda que permite a un periodista conectar con su público. A pesar de estas limitaciones, los comunicadores entienden que la IA puede servir como una herramienta valiosa para el ejercicio de la profesión.
Por ejemplo, puede ayudar a automatizar tareas tediosas, como la transcripción de entrevistas o la recopilación de informes de datos, lo que permitiría a los redactores centrarse en la investigación, el análisis y la narrativa, potenciando así su labor en lugar de sustituirla.
Por ende, si bien la IA puede transformar ciertas facetas del periodismo, esta tecnología debería ser vista como un complemento que puede mejorar la eficiencia y la calidad del contenido informativo, pero no puede sustituir la complejidad y riqueza del trabajo humano.
La colaboración entre periodistas y herramientas de IA puede resultar en un periodismo más robusto y eficiente, pero el valor fundamental que aporta la humanidad al relato noticioso seguirá siendo insustituible.
ORIGEN DE LA FECHA
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Función beta