|| Rodolfo Gamarra
Llamaron a incluir a padres y representantes en el debate, docentes universitarios, profesores y maestros
El Ministerio del Poder Popular para la Educación anunció modificaciones en el currículo escolar, específicamente en áreas como ciencias sociales y matemáticas. Sin embargo, la medida generó rechazo por la ausencia de diálogo con instituciones universitarias y docentes. Freddy Lucena, representante de la Asociación de Profesores de la UPEL seccional Maracay (Apro Upel), señaló que la decisión se tomó sin consultar a los actores clave del sistema educativo.
Según Lucena, esta institución formadora de docentes, tiene un rol protagónico en la construcción de diseños curriculares. «Somos asesores y parte fundamental en este proceso», afirmó. Esta falta de coordinación generó dudas sobre la viabilidad de las reformas. Si el Ministerio impulsa contenidos que las universidades desconocen, ¿cómo se preparará a los futuros docentes para impartirlos? La pregunta resume una de las principales preocupaciones del gremio educativo.
IMPACTO EN LA FORMACIÓN DOCENTE
La desconexión entre las políticas ministeriales y la realidad académica complica la formación de nuevos educadores. Lucena destacó que, sin lineamientos claros, las universidades no pueden adaptar sus programas. «No sabemos qué enseñar si no conocemos los cambios», afirmó.
El problema no se limita a las instituciones de educación superior. Los docentes en ejercicio tampoco han recibido capacitación sobre las modificaciones. «No se han realizado ajustes ni conversaciones con los profesores», indicó Lucena. Con el próximo año escolar a la vuelta de la esquina, la falta de preparación es alarmante. «Estos procesos requieren tiempo. No se resuelven de un día para otro», agregó.
ERRORES EN LA GESTIÓN EDUCATIVA
Para Lucena, la situación reflejó fallas estructurales en el manejo del sistema educativo. «En los últimos tiempos, no ha habido espacios para debatir o evaluar la pertinencia de los contenidos», sostuvo. La ausencia de discusiones técnicas afecta la calidad de la enseñanza y profundiza la brecha entre las políticas públicas y las necesidades reales de las aulas.

LLAMADO A UNA EVALUACIÓN INTEGRAL
Lucena insistió en que las reformas educativas no deben depender únicamente de decisiones gubernamentales. «Deben considerar las demandas laborales, el desarrollo social y las realidades del país», argumentó. Además, enfatizó la necesidad de incluir a toda la sociedad en el debate. «Los cambios deben evaluarse de manera participativa, no imponerse sin consenso», concluyó.
REFORMA CURRICULAR: ENTRE EL CAMBIO Y LA INCLUSIÓN

La profesora Luz Marina López, directivo académico y de formación profesional del sindicato del Colegio de Profesiones Seccional Aragua (Sinprodo CPB), analizó lo que hasta ahora se conoce de la propuesta de reforma curricular del Ministerio de Educación. Destacó la necesidad de una renovación que responda a las exigencias futuras sin perder de vista la calidad educativa.
PARTICIPACIÓN Y METODOLOGÍA
La profesora López coincide en la necesidad de actualizar el currículo, pero discrepa en la metodología. «El cómo se va a realizar es lo que genera diferencias», señaló. Exige un proceso inclusivo donde todos los actores, desde docentes hasta universidades y gremios, sean consultados. “Recuerdo que en una consulta previa con el ministro Héctor Rodríguez, los resultados nunca se publicaron, los resultados deben estar a la luz», insistió. Además, enfatizó la importancia de adecuar infraestructuras y capacitar docentes antes de implementar cambios. «La capacitación no debe ser en periodo vacacional, sino en un momento que permita la participación de todos», agregó.
FORMACIÓN INTEGRAL Y ADAPTACIÓN REGIONAL
Para López, el currículo debe formar ciudadanos críticos y adaptados a las realidades globales y locales. «La educación debe manejar todas las corrientes de pensamiento, no solo una», afirmó. Propone contextualizar los contenidos según las regiones: «Un estudiante en el Amazonas no tiene las mismas necesidades que uno en Caracas». También destacó la importancia de incluir a padres y representantes en el debate.
Finalmente, hizo un llamado al Ministerio: «Que abra una consulta inclusiva, donde todos participemos en la construcción del futuro educativo».