||Rodolfo Gamarra
La homologación del sistema administrativos bajo estándares del Seniat, busca reducir la evasión fiscal y eliminar prácticas como la doble contabilidad
El comercio electrónico en Venezuela ha experimentado una transformación significativa en los últimos años, al consolidarse como uno de los sectores más activos y en crecimiento dentro de la economía nacional.
De acuerdo con Richard Ujueta, quien fue presidente de la Cámara Venezolana de Comercio Electrónico (Cavecom), el país ha experimentado un asombroso aumento del 4.000% desde el inicio de la pandemia, cerrando el año 2024 con un incremento de 94% en este ámbito.
Según el especialista, este crecimiento, que ha sido impulsado por la digitalización y la implementación de nuevas regulaciones fiscales, tiene el potencial de seguir expandiéndose en 2025, aunque todavía enfrenta obstáculos relacionados con los métodos de pago y las distorsiones en el mercado cambiario.
Un factor clave en este desarrollo es la Providencia 102 del Seniat, que fue aprobada en diciembre de 2024 y que exige a todas las personas, ya sean naturales o jurídicas, que realicen ventas de bienes o servicios a través de internet, incluyendo plataformas como redes sociales, WhatsApp o Marketplace, a emitir facturas digitales.
Ujueta señaló que esta normativa permite la inclusión de sectores que anteriormente operaban en la informalidad, como el turismo, donde 97% de las transacciones ya se efectúan en línea.
Además, esta medida se complementa con la Providencia 121, que busca estandarizar los sistemas administrativos bajo los lineamientos del Seniat, con el objetivo de disminuir la evasión fiscal y erradicar prácticas como la doble contabilidad.

UN FRENO QUE COMIENZA A CEDER
Pese al optimismo, el sector enfrenta obstáculos. Las tarjetas de crédito desaparecieron por la crisis crediticia, y las de débito carecen de funcionalidades para pagos en línea.
Ujueta relató un caso personal: al comprar entradas para una obra de teatro, un pago P2P no se registró, circunstancia que lo obligó a presentar comprobantes físicos. «En otros países las de débito funcionan como crédito desde hace décadas, aquí seguimos con sistemas arcaicos», criticó.
No obstante, hay avances como bancos que relanzan tarjetas de crédito con «costos distintos» y se desarrolla la «Máster Débito», una tarjeta dual para transacciones electrónicas. El alto costo de licencias para sistemas de verificación (hasta 3 millones de dólares) había limitado su adopción, pero la presión del comercio electrónico está acelerando los cambios.
OPORTUNIDADES
Con la facturación digital, el comercio electrónico venezolano parece destinado a un «salto cuántico». Sin embargo, su potencial dependerá de resolver las brechas en pagos digitales y mantener un equilibrio entre regulación y flexibilidad. |