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sábado 13, agosto 2022

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Consejos para cuidar los manteles

Para mantener los manteles por más tiempo depende exclusivamente de un tratamiento adecuado y, en algunos casos, de los procedimientos especiales que sean necesarios.

Antes de lavar un mantel se deben quitar por separado las manchas que tenga, para después mojarlos totalmente. De hacer lo contrario, las manchas se fijarán aún más durante el lavado de la pieza completa.

La que no es de uso diario se debe guardar teniendo en cuenta los siguientes cuidados:

Manteles

Los tejidos blancos

Se dejan envueltos en papel azul o en un estante forrado en dicho color, que los preservará de ponerse amarillentos.

El lugar donde se guarda la mantelería debe ser lo más amplio posible, para evitar el olor a guardado y que se marquen pliegues que desluzcan el aspecto de una mesa bien puesta.

Las manchas de cera y grasa

Debe limpiarlas con bencina. Las de fruta, té, café, casi siempre sale fácil extendiendo la parte manchada sobre la boca de un recipiente y dejando caer desde cierta altura un chorrito de agua hirviendo sobre la marcha para que la golpeé con fuerza.

Para almidonar

Después de lavar la mantelería y cuando esté casi seca, se disuelven cucharadas de almidón en una taza de agua fría. Una vez disuelto el almidón se le agrega un litro y medio de agua, se revuelve y se dé reposar.

Después, se mete en todas las prendas; cuando estén bien impregnada se sacan, exprimiéndolas bien, y se ponen a secar. Debe plancharse estando todavía un poco húmeda su rociándolas bien con agua.

Cabe anotar que el espray para almidonar que se consiguen las tiendas sólo sirve para prendas pequeñas, ya que con este producto los manteles no adhieren la consistencia necesaria.

Consejos de lavado

La mantelería delicada se hace únicamente con jabones suaves preferiblemente en polvo y agua tibia. No debe lavarse en forma brusca.

Los manteles se planchan en la forma más plana posible, dejando sólo un pliegue central que lo divida justo por la mitad.

La mantelería blanca que no tenga absolutamente nada de color se lava agregándole al agua un blanqueador suave.

 

Con información de Diario 2001

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