Así llegó el féretro de Rubby Pérez al Teatro Nacional en República Dominicana. Durante la mañana de este jueves llegó al Teatro Nacional el féretro con el cuerpo presente del merenguero Rubby Pérez, en dónde el ministerio de Cultura ha organizado un especial de actividades para rendir homenaje al artista, en reconocimiento a su trayectoria artística y su legado en la música dominicana.
El acto, que inició a las 10:00 de la mañana y se extenderá hasta las 4:00 de la tarde, es organizado por el viceministro de Creatividad y Formación Artística, Amaury Sánchez, en coordinación con diversas instancias culturales y artísticas.
La ceremonia contará con la presencia del presidente Luis Abinader, la primera dama Raquel Arbaje, y destacadas figuras del ámbito cultural.
Las autoridades han reportado de manera oficial 218 fallecidos y más de 189 heridos, como resultado de un incidente aún en investigación. Equipos de rescate continúan trabajando en la zona afectada para identificar a las víctimas y buscar posibles sobrevivientes, mientras el dolor y la desesperación se hacen sentir entre familiares y allegados de los afectados.
Aún con la voz entrecortada por el dolor, Zulinka Pérez, hija del legendario merenguero dominicano Rubby Pérez, relató los dramáticos momentos vividos durante el colapso del techo de la discoteca Jet Set, tragedia que dejó al menos 218 fallecidos y decenas de heridos en República Dominicana, y contó una decisión que su padre tomó que le salvó la vida.
La noche del siniestro, el cantante se encontraba en tarima junto a su banda, su hija y su yerno, en medio de un concierto cargado de nostalgia y emoción. Fue durante la interpretación de “De Color de Rosa”, una de las canciones más queridas por el público, que el destino dio un giro inesperado.
“Yo soy quien la canta ahora y el público la pedía con insistencia, pero le dije a mi papá que no podía hacerla completa porque estoy recién operada. Él me dijo: ‘mami, quédate en tu micrófono, yo me encargo del mío’”, recordó Zulinka.
Sin saberlo, esa decisión de que Zulinka se quedase en su micrófono marcó la diferencia entre la vida y la muerte. “Si yo hubiese estado en el micrófono de mi papá, no estaría aquí hoy”, afirmó con profunda emoción.
La estructura comenzó a ceder justo cuando Rubby tomó el centro del escenario. “Él tenía la costumbre de cantar con los ojos cerrados, no se dio cuenta de nada. Cuando lo hizo, ya tenía todo encima. Esa imagen no se borra de mi cabeza, vi cuando cayó la viga que lo aplastó”, relató.
En medio del caos, su esposo también intentó protegerla. “Cuando se derrumbó el techo, él se lanzó sobre mí para recibir el golpe. Me decía que saliera antes que todo se desplomara, porque el niño se nos iba a quedar solo”.
Aquel instante fue tan repentino como devastador. “Todo fue en un abrir y cerrar de ojos, no me dio tiempo de agarrar a mi papá”, lamentó.
Zulinka recuerda que momentos antes, le estaba secando el sudor al artista. “Yo era su asistente de sudor, así me llamaba. Lo último que me dijo fue ‘qué cinturita tienes’, y me abrazó”.
Más allá del ídolo musical, Zulinka describió a Rubby como su compañero de vida. “Mi papá era mi amigo, mi confidente, mi banco, mi psicólogo, mi todo. Yo le dije que lo iba a cuidar, que en su vejez estaría a su lado”.
Con información de El Público TV