Los fanáticos de Bad Bunny se vistieron este viernes con atuendos típicos de Puerto Rico para el primer concierto de la residencia musical “No me quiero ir de aquí” en el Coliseo de Puerto Rico. Este ciclo de presentaciones incluirá 30 conciertos.
Los asistentes lucieron pavas, el tradicional sombrero jíbaro; ropa blanca; flores de maga, símbolo nacional; y la bandera puertorriqueña, conocida como “la monoestrellada”. Abdiel Carril, vestido de jíbaro junto a su esposa Grace Sempit, expresó su orgullo por honrar la cultura campesina del oeste de la isla.
Antes del concierto, los fanáticos disfrutaron de actividades típicas, como ‘picas de caballitos’, mesas de dominó y varios “photocall” para fotos. Además, una agrupación joven de bomba puertorriqueña animó la espera con el repique de tambores.
Varias zonas de San Juan, como la Placita de Santurce y el Viejo San Juan, organizaron eventos especiales relacionados con la residencia. También se habilitaron seis pequeños mercados de la ruta gastronómica ‘Prueba de San Juan’ frente al Coliseo, conocido popularmente como ‘Choliseo’.
Las primeras nueve funciones fueron exclusivas para residentes, quienes formaron filas de hasta 20 horas para conseguir sus entradas. La residencia musical es un preámbulo a una gira mundial, y llega tras el lanzamiento de su álbum ‘Debí Tirar Más Fotos’, que fusiona reguetón, trap y ritmos puertorriqueños como la salsa y la plena.
Con estos 30 conciertos, Bad Bunny estableció un récord de funciones consecutivas en el Coliseo, superando las 14 presentaciones del dúo Wisin y Yandel.
Con información de Agencias