En el último año, el consumo de batidos de proteína experimentó un notable auge en EE UU, con un incremento del 9% en las ventas de suplementos de proteína, según datos de Statista. Esta información, que bien puede posicionarse como un ejemplo, reavivó el debate sobre si estos productos son realmente beneficiosos para la salud o si su popularidad responde más a tendencias que a necesidades nutricionales reales.
Beneficios de los batidos de proteína
La conveniencia es uno de los principales atractivos de los batidos de proteína. Amy Bragagnini, dietista registrada y portavoz de la Academy of Nutrition and Dietetics, explicó a TIME que estos productos ofrecen una forma sencilla y rápida de aumentar la ingesta de proteína, especialmente útil para quienes disponen de poco tiempo para preparar desayunos o meriendas tras el ejercicio.
El consumo de proteína después de la actividad física resulta especialmente relevante para quienes buscan desarrollar masa muscular. National Academy of Sports Medicine señala que el organismo aprovecha mejor este nutriente en la hora posterior al entrenamiento, y los batidos, al ser líquidos y fáciles de digerir, facilitan su incorporación en ese periodo.
El procesamiento es otro aspecto a considerar. Los polvos de proteína son productos altamente procesados y no equivalen a consumir alimentos ricos en proteína de manera natural. Bragagnini sugirió alternativas como yogur griego, semillas de lino, semillas de chía o mantequilla de cacahuete, que pueden reemplazar al polvo de proteína en la dieta.
La regulación de los suplementos alimenticios en Estados Unidos es menos estricta que la de los medicamentos recetados, lo que implica que no siempre se garantiza la veracidad de lo que indican las etiquetas. TIME detalla que, al adquirir batidos envasados, es fundamental revisar cuidadosamente la lista de ingredientes, ya que algunos productos pueden ser “simplemente bebidas azucaradas que contienen algo de proteína”, según la doctora Dowler.
Para quienes optan por incorporar batidos de proteína en su dieta, existen estrategias para maximizar su valor nutricional. Añadir alimentos frescos como frutas y verduras permite enriquecer el batido con vitaminas, minerales y electrolitos. Dowler destacó que incluso ingredientes poco atractivos para algunos, como las espinacas, pueden integrarse fácilmente en un batido sin afectar el sabor.
La textura y la temperatura también influyen en la experiencia de consumo. Dowler mencionó que prefiere sus batidos “particularmente fríos” y “muy triturados”, e invitó a experimentar hasta encontrar la combinación más agradable.
Al elegir batidos comerciales, Bragagnini recomendó optar por aquellos con listas de ingredientes cortas y simples. Además, es aconsejable buscar productos que cuenten con certificaciones de calidad de terceros, que verifican la pureza y seguridad de los suplementos.
Con información de Infobae
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