Los equipos de rescate continúan trabajando, con pocas esperanzas ya de encontrar supervivientes entre la devastación, cuando este viernes se cumple una semana del terremoto de magnitud 7,7 en Birmania (Myanmar) y se contabilizan más de 3.100 muertos, 17 millones de afectados y 21.000 viviendas destruidas o dañadas.
El temblor golpeó el viernes a las 12:50 hora local (6:20 GMT) y a 10 kilómetros de profundidad en la región de Sagaing, en el centro-norte del país, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, sigla en inglés), que registra la actividad sísmica en todo el mundo.
El epicentro se localizó unos 17 kilómetros al noroeste de Mandalay, la segunda ciudad de Birmania, y a 14 kilómetros de la ciudad de Sagaing. Unos 10 minutos más tarde, otro sismo de magnitud 6,7 sacudió a 10 kilómetros de profundidad con el epicentro 19 kilómetros al sur de Sagaing. Desde entonces, se han producido al menos 300 réplicas, incluidas 10 de magnitudes entre 5 y 5,9, de acuerdo con el Departamento de Meteorología tailandés.
||AI