Coincidiendo con el inicio del Cónclave para la elección del nuevo Papa, representantes de la Organización por la Ordenación de Mujeres en todo el Mundo llevaron a cabo una simbólica protesta en el Vaticano.
Las activistas realizaron una «fumata rosa» como un llamado a la plena igualdad de las mujeres dentro de la Iglesia Católica, específicamente reclamando su derecho a la ordenación sacerdotal.
El acto buscó emular la tradicional fumata blanca o negra que emana de la Capilla Sixtina durante el Cónclave, un evento exclusivo para cardenales varones. A través de un comunicado, las defensoras de la ordenación femenina manifestaron que el «humo rosa envía un mensaje claro: el lugar de la mujer está en el cónclave».
Con cánticos, oraciones y la distintiva columna de humo de color rosa, las activistas hicieron un llamado directo a los cardenales reunidos para la elección papal. Exigieron que se escuchen las «voces, las vocaciones y los anhelos de las mujeres de la Iglesia católica a quienes se les niega la ordenación, el liderazgo y los roles de toma de decisiones».
En su declaración, las mujeres señalaron que su «humo rosa es también una llamada de socorro que los cardenales no pueden ignorar: la igualdad de las mujeres no puede esperar». Advirtieron que la Iglesia ha perdido valiosas generaciones de mujeres debido a la exclusión y la necesidad de justificar sus vocaciones.
Si bien reconocieron que el Papa Francisco generó un espíritu de diálogo e inclusión para las mujeres en la Iglesia, lamentaron que esta labor «sigue siendo dolorosamente incompleta». Finalmente, expresaron su esperanza de que el próximo pontífice abrace la sinodalidad y corrija la «injusticia de la exclusión de las mujeres del ministerio ordenado».
Con información de Alerta 24