26.9 C
Maracay
sábado 3, diciembre 2022

VIVE LA NOTICIA A TRAVÉS DEL DIARIO LÍDER DEL ESTADO ARAGUA Y LA REGIÓN CENTRAL DEL PAÍS

Marco, el payaso que logra hacer sonreír a los niños en medio de la guerra de Ucrania

Parece un milagro. Pero Nazar (12), Daiana (10) y Matei (3) -tres hermanitos que debieron escapar de su casa de Kyiv (Ucrania)-, junto a Marinya (9) e Ivan (7), que huyeron de Kharkiv, Serguei (5) y Vassilisa (11), de Dnipro y una decena más de niños, se están riendo a carcajadas.

Es mediodía en un salón del seminario menor que la Iglesia Greco-Católica tiene en el pueblo de Rudno -a 15 kilómetros del centro de Lviv, en Ucrania- y estos chicos de la guerra, que debieron huir de sus casas, de sus vidas y que debieron despedirse de sus papás -que se encuentran en el frente-, vuelven a reír. Se divierten, han vuelto a tener la posibilidad de jugar, de salirse de la realidad de las tétricas sirenas que advierten de bombardeos y los obligan a bajar a un refugio, de la realidad de no saber cuándo volverán a su casa, a su escuela, a ver a sus amiguitos.

Es Marco Rodari, un payaso italiano, quien ha logrado el milagro de la sonrisa de los chicos de esta guerra. Ha viajado desde Milán, donde vive, para aportar su grano de arena y ayudar de algún modo a las principales víctimas de la catástrofe humanitaria que se vive en Ucrania, donde ya 10 millones de personas han debido dejar sus casas, según cifras dadas por Filippo Grandi, alto comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas.

Nacido en Milán hace 46 años, Rodari es un “clown de guerra”: cuenta que vive varios meses al año en Gaza, en Irak y en Siria, lugares donde la paz es aún una quimera.

Su hábito de payaso es muy simple: “Primero porque en estas situaciones de guerra hay que cambiarse velozmente y después porque como normalmente trabajo en países donde hace mucho calor, trato de evitar ponerme demasiado maquillaje”, explica. De hecho, Marco precisa que ante todo es un clown de hospital, que luego usa la misma metodología con los niños traumatizados de las guerras “porque de todos modos es una situación de sufrimiento, de cierre”.

Marco está por volver a Italia, en diez días tiene planeado volver a Gaza, pero espera volver a Ucrania. “Acá hará falta mucho de lo que yo hago para devolverles una sonrisa a los chicos. Y es muy probable que Ucrania se sume a los otros tres lugares a los que suelo ir y que llevo en mi corazón”, adelanta este clown de guerra, que últimamente estuvo en Irak cuatro meses, haciendo reír a 100.000 chicos en Nassiriya, Mosul, Bassora, Bagdad.

“Todo fue creciendo también con el permiso que obtuve del gobierno para entrar en escuelas. Por eso se me ocurre que cuando vuelvan a comenzar aquí las clases quizás pueda por ejemplo organizar un momento en el que llega el clown y hace un espectáculo”, dice.

“Espero que Ucrania se vuelva un lugar al que lleguen otros clowns para ayudar a los chicos… Todos los políticos dicen que lo más importante son los chicos, que ellos son nuestro futuro. Bueno, yo pienso que si vos ponés en primer lugar el bien de los chicos, no podés hacer una guerra, se termina una guerra”, reflexiona. “Sé que es una frase muy simple para decir y muy difícil de poner en práctica, pero aquí los que se escapan de sus casas son los chicos, los que mueren son los chicos -suma-. Y todos los chicos, aunque hayan vivido un sólo bombardeo, están heridos y quizás no van a dormir nunca más bien en su vida. Me pasa a mí también, que de noche aún siento las bombas que cayeron cuando estaba en Gaza y Aleppo”.

- Advertisement -spot_img

ARTÍCULOS RECIENTES

error: Content is protected !!