Buscan asesinos de los hermanos Caballero

Buscan asesinos de los hermanos Caballero

Durante un enfrentamiento fue abatido un sargento de la aviación que estaba implicado en el doble homicidio

El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), activó un operativo de inteligencia para dar con el paradero de los responsables de la muerte de Katherine Caballero (26) y Miguel Caballero (29), hecho ocurrido la madrugada del pasado sábado.

Luego de las investigaciones realizadas, los sabuesos se encuentran tras la pista de José Manuel Nieves, apodado “el Ñemero”, José Rojas alias “el Burro Pony”, “el Sergio”, además de tres sujetos más que están sin identificar, esto después de evaluar las cámaras de seguridad que estaban ubicadas en la residencia de donde fueron sacadas las víctimas.

Tras el acto criminal, este lunes los comandos rurales de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y comisiones del Cicpc realizaron varios allanamientos en las localidades de Barbacoas y El Sombrero, logrando dar con el paradero de un sargento de la aviación identificado como Frecny José Ramírez Milano (22), quien fue abatido durante un enfrentamiento al intentar huir, ya que el mismo estaba implicado en el doble homicidio.

Cabe recordar, que la madrugada del pasado sábado fueron hallados los cuerpos sin vida de los dos jóvenes en un basurero en la población de El Sombrero del estado Guárico, después de que un grupo de sujetos armados ingresarán la noche del pasado sábado en su vivienda, ubicada en la localidad de Barbacoas, estado Aragua.

Los hermanos fueron obligados a abordar una camioneta propiedad de Katherine, llenándoselos del lugar, pero horas después fueron localizados sin signos vitales. Se presume que el motivo del crimen fue la venganza; ya que desde hace un tiempo la familia pagaba vacuna. En el año 2015, el padre de los jóvenes fue secuestrado por una banda criminal que operaba en Aragua.

 

Katerine-Caballero,-asesinada
Katherine y Miguel Caballero, asesinados

 

 

|| Zuleika Rosales
|| Fotos Henry Griman / Cortesía

Deja un comentario