Venezuela herida

Venezuela herida

Maduro, totalmente insensible al sufrimiento y dolor de los venezolanos, se niega a negociar su retiro de Miraflores para dar paso a una transición pacífica y electoral, y por el contrario, ordena el secuestro del abogado Roberto Marrero, dirigente nacional de Voluntad Popular (VP) y jefe de gabinete del presidente (E) Juan Guaidó. La comunidad internacional y todas las organizaciones sociales del país exigen su inmediata liberación y rechazan las falsas acusaciones en su contra que obedecen a un montaje de fórmula ya conocida para intimidar y aterrorizar a quienes defienden el cumplimiento de la Constitución y las leyes.

Guaidó sigue imparable recorriendo Venezuela, representando la alternativa de cambio y futuro, respaldado por millones de venezolanos y gran parte de la comunidad internacional.

La prioridad sigue siendo abrir el canal de ayuda humanitaria con la cooperación internacional de organizaciones como Cáritas, la Cruz Roja y el voluntariado que dirige el diputado Miguel Pizarro, para atender las urgentes necesidades de alimentos y medicinas.

Lo urgente es atender la crisis humanitaria con políticas públicas sostenibles para igualarnos todos hacia arriba, mejorando las condiciones de vida y las oportunidades, sin exclusión.

Como señala el Plan País, debemos transformar la materia prima en productos terminados hechos en Venezuela, ser menos dependientes de las importaciones, aumentar la producción petrolera para que sea la palanca de la diversificación del modelo económico, reformar al Estado para democratizarlo, descentralizarlo y tener un sistema de justicia idóneo. Para ello es indispensable una gran reforma educativa que promueva el emprendimiento, la innovación y la excelencia.

Se debe reparar el daño a las víctimas de las expropiaciones, atraer inversiones privadas nacionales y extranjeras, privatizar empresas convertidas en pasivos por la ineficiencia y la corrupción, recuperar los bienes y fondos robados al patrimonio público, entre otras acciones urgentes.

Para lograr todo esto es necesario curar a nuestra Venezuela de tantas heridas. Liberar a todos los presos políticos, detener la violencia y la sistemática violación de los derechos humanos. La mejor fórmula es aquella que se apoye en la reconciliación, la renovación de la política, un nuevo liderazgo que sea capaz de mirar por el retrovisor solo lo necesario para aprovechar lo mejor de las experiencias del pasado y con visión de futuro, cargada de creatividad e inteligencia, construir entre todos la Venezuela que queremos y seremos.

 

|| Carlos Tablante

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