Cabrera y los Tigres están ante un gris panorama

Cabrera y los Tigres están ante un gris panorama

El equipo de Detroit está en reconstrucción y acaba de perder a su mejor abridor rumbo a la temporada 2019

Al Ávila es conocido por su candor, y el gerente general de Detroit ha sido bastante franco en cuanto al futuro de los Tigres.

Aún son un equipo en reconstrucción.

“La única razón por que soy honesto es simple: ¿Cómo se puede esconder esto?”, bromeó Ávila. “Estoy exagerando, pero es un proceso necesario”.

Después de dos temporadas consecutivas con 98 derrotas, los Tigres se encaminan a otra campaña de suplicio. Y su perspectiva pasó de mal a peor cuando el abridor derecho Michael Fulmer recibió el diagnóstico que debe someterse a una cirugía Tommy John.

Detroit cuenta aún con Miguel Cabrera, quien prende velas por una temporada libre de lesiones tras apenas disputar 38 juegos el año pasado. Pero la gran interrogante en 2019 es cuán rápido va el desarrollo de las promesas.

Los Tigres cuentan con un grupo que brinda esperanza y, para el final del año, podrían tener una mejor idea de cuán larga será esta remodelación.

“Será una temporada de crecimiento en muchos frentes”, dijo el dueño Chris Ilitch.

Casey Mize, la primera selección del pasado draft, encandiló esta primavera. Otro par de lanzadores, el venezolano Franklin Pérez y Matt Manning, también están bien cotizados. Ninguno ha estado más allá de Doble A, así que en Detroit no tienen otra alternativa que la paciencia.

Sus adiciones más destacadas en el invierno fueron las del zurdo Matt Moore y el derecho Tyson Ross para complementar a Jordan Zimmermann y Matthew Boyd en la rotación. El cuadro interior estrena a dos ex jugadores Pittsburgh: el segunda base Josh Harrison y el torpedero Jody Mercer. Cada uno fue fichado con contratos de una temporada.

Otros detalles sobre Detroit, un equipo que quedó tercero en la División Central de la Liga Americana debido a que tanto los Medias Blancas de Chicago como los Reales de Kansas City excedieron los triple dígitos en derrotas.

 

¿QUÉ PUEDE APORTAR MIGUEL CABRERA?

Rumbo a los 36 años, el dos veces ganador del premio al Jugador Más Valioso viene de una cirugía del bíceps. La incertidumbre rodea al venezolano, en torno a si podrá ser la máquina ofensiva de antaño. Apenas bateó para .249 con 16 jonrones durante 130 juegos en 2017, aunque su promedio era de .300 cuando tuvo que parar el año pasado. Le faltan 35 jonrones para llegar a los 500.

 

LA MEJOR NOTA

 El jardinero Nicholas Castellanos ha estado en la mira para posibles canjes. Bateó para .298 con 23 jonrones y 89 impulsadas el año pasado, y acaba de cumplir 27 años. Si Cabrera vuelve a ser Cabrera, el venezolano y Castellanos serán los bates más temidos en las alineación.

 

|| Agencia AP

Deja un comentario