Seguimos en pie de lucha

Seguimos en pie de lucha

Continúa en Venezuela una fase compleja para el restablecimiento del orden constitucional y el cese de la destrucción, cuyo responsable es Nicolás Maduro, aferrado al poder con una ambición sin límites a costa del sufrimiento de un pueblo sin medicinas ni alimentos, en una profunda crisis humanitaria que debe ser atendida con urgencia.

Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional (AN) y con base al artículo 233 Presidente Interino de la República, lidera la transición de una alternativa democrática y plural para un gobierno de unidad nacional, que ya cuenta con el reconocimiento de la mayor parte de la comunidad internacional.

La liberación de Leopoldo López, preso ilegalmente durante cinco años, que actualmente se encuentra como huésped en la Embajada de España, demuestra una gran debilidad de Maduro, quien mira con sospechas a su más cercano círculo donde es evidente que no hay lealtad por considerar que su presencia en Miraflores está agotada y es inviable.

Estas horas son decisivas para que la Fuerza Armada Nacional respalde al Poder Legislativo a fin de restituir la plena vigencia de la Constitución de la República y producir un desenlace en medio de estos eventos, lo menos traumático posible.

Lo ideal es un acuerdo para la realización de elecciones libres con todas las garantías, sin presos políticos, sin inhabilitaciones, con un árbitro independiente y el acompañamiento de observadores internacionales que sean garantes de un proceso electoral verdaderamente democrático.

Como siempre he dicho, la única rebelión posible y deseable es la de los votos. El llamado de Guaidó es a la paz y al rescate de la libertad y la democracia.

Los venezolanos estamos obligados por el artículo 333 de nuestra Constitución a colaborar en el restablecimiento de la efectiva vigencia de la Constitución.

Resulta insoportable sobrevivir ahora en Venezuela en medio del caos, el colapso de los servicios públicos, la violencia y en resumen, la crisis humanitaria.

Sin embargo, el remedio frente a la desesperación y la angustia no puede ser la pérdida de la serenidad y de la racionalidad política que ha sido el principal llamado de quienes tienen la responsabilidad de la conducción de este gran movimiento por el cambio político urgente que reclama Venezuela.

Según informaciones de última hora, en lugar de propiciar una salida democrática a la crisis, el TSJ del régimen de nuevo ha escogido el camino de ponerse a la cabeza de una cacería represiva para criminalizar a los dirigentes de los partidos políticos como es el caso del primer vicepresidente de la AN, Edgar Zambrano, en un reiterado intento por liquidar a la disidencia y a los que propician el cambio.

Hasta los más cercanos colaboradores de Maduro saben que este desastre no puede continuar. Estamos en las horas decisivas.

¡Seguimos en pie de lucha!

 

|| Carlos Tablante

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