Usan "la basura" como un negocio

Usan "la basura" como un negocio

Para muchos lo que va a la basura no tiene mayor vida útil, sin embargo, hay quienes encuentran valor en los desperdicios, hasta sacarle provecho económico. Reciclar lo que ya no sirve, no solo se convierte en una ayuda al ambiente, sino en la fuente de trabajo de algunos venezolanos.

Julio Pineda es un aragüeño que lleva más de 10 años recolectando basura en Piñonal y San José, en el municipio Girardot. Se traslada en un carrito que utiliza para cargar las bolsas que recoge de las casas de la zona, servicio por el que recibe comida como pago.

Las bolsas de basura las lleva a su casa donde la selecciona para finalmente vender lo que es recuperable. “Llevo toda la vida trabajando con eso, sin perjudicar a nadie, reciclo cartón, plástico, botellas de vidrio, papel entre otras cosas, con la situación que se vive recogemos día a día para comer”.

Contó que trabaja con un señor y algunas veces su familia lo ayuda a separar los desechos perecederos de los reciclables, cuando tienen grandes cantidades los llevan a donde puedan ser comprados. “El plástico lo llevo a la carretera de San Carlos en donde lo compran”.

Asimismo, explicó que la basura que no puede ser reciclada la lleva a lugares donde sabe que pasa el servicio de aseo, por lo que no deja focos de contaminación en las calles.

Para obtener buenas ganancias por estos desechos reciclables debe juntar grandes cantidades del mismo material. El kilogramo de cartón se lo compran en Bs 500, el vidrio en Bs 50 y el papel en 250 bolívares.

Carmen Briceño, maracayera de 52 años, realiza pulsereros y otros objetos para colocar, zarcillos, pulseras y collares utilizando como material principal botellas plásticas, tubos de cartón y papel reciclados y cada una de sus creaciones las vende entre Bs 2.000 y Bs 5.000.

“Hace 2 años que estoy haciendo esto, lo tomé como una segunda entrada económica en vista de la condición económica que se vive, además no me cuesta nada, todo lo consigo en la calle o me lo regalan los vecinos”.

 

Con su bicicleta adaptada hace varios viajes al día

 

|| Brianny Salazar
|| Fotos Henry Griman

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