Comercios se surten con cisternas por falta de agua

Comercios se surten con cisternas por falta de agua

Fallas en el servicio no solo ponen en jaque a las comunidades, sino al sector productivo que en oportunidades ve perder sus ganancias ante los altos costos

Durante varios días gran parte del estado Aragua se queda sin el servicio de agua potable y los ciudadanos acuden a los llenaderos improvisados para poder suministrarse del vital líquido. Los negocios también resultan afectados porque están en la obligación de alquilar cisternas para poder cubrir sus necesidades y semanalmente puede costarle más de Bs 700.000.

Ramón Vargas, encargado de un autolavado, señaló que para que su establecimiento pueda seguir funcionando tiene que alquilar una cisterna diariamente, y la ganancia se le va entre cubrir las necesidades del vital líquido y el alquiler.

“Aquí pasamos semanas sin agua, la poca ganancia que tenemos se va para el tanque subterráneo y en el arriendo, para nosotros es normal pagar una cisterna que nos sale en Bs 230.000”, comentó.

Los restaurantes también sufren ante las fallas del servicio de agua potable, por lo que hay que comprar hasta seis cisternas durante la semana para poder laborar. Resaltaron que no tienen que cancelar por el servicio en divisas.

“Pedimos mayormente seis cisternas, también usamos botellones, pero un camión nos cobra Bs 200.000, lo bueno es que no hay que pagar en dólares. Podemos pasar 15 día sin agua”, informó el encargado de una pollera, cuyo nombre optó por no revelar.

Los centros odontológicos están entre los negocios que más requieren del vital líquido, ya que más de 30% de su trabajo necesita del servicio, es por eso que los encargados de los consultorios dentales cuando solicitan un camión cisterna tratan de racionar el agua. “Nos ha tocado alquilar una cisterna, ayer llegó el agua y se nos rompió la tubería. Alquilamos entre varios porque también, hemos tenido semanas difíciles. Tratamos de racionar el agua para sobrevivir”, subrayó Luis Sierra.

 

Glenn Requena

Foto: Henry Griman

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