Ologá: El fascinante pueblo iluminado por tormentas

Ologá: El fascinante pueblo iluminado por tormentas

|| Mónika Porras

Al sur del Lago de Maracaibo, a 1 metro sobre el nivel del mar y con unas 45 casas que emergen del agua, conocidas como palafitos, se encuentra Ologá, una pequeña comunidad de pescadores, mezcla de indígenas y españoles asentados sobre el agua, ésta aislada localidad se conforma de unos 10 grupos familiares emparentados en su mayoría y son conocidos como “los habitantes de los pueblos del agua”.

Al final del pueblo, se levanta sobre el agua la casa de Alan Highton, un enamorado de la naturaleza que en 1981, llegó a Venezuela desde su natal Barbados y se quedó por estos lados adorando los paisajes, buscando mariposas, persiguiendo los relámpagos y los rayos del Catatumbo.

Habitantes de Ologá, califican el vivir en ese lugar como“una lección de valores”, aseguran que es sentir en todo su esplendor el poder de Dios en sus aguas.

 

¿DE QUÉ VIVEN SUS HABITANTES?

En este encantador lugar, viven de las bondades de la naturaleza. Los pescadores salen muy temprano a buscarse el sustento y a intentar atrapar pavones, marianas o cangrejos. A estos últimos los consiguen con un método novedoso: atan a una larga cuerda muchas cabezas de pollo y la lanzan al mar, para luego recogerla después. Los cangrejos se quedan prendados en la cabeza del animal muerto y alguien con mucha habilidad los va colocando en una cesta.

Los niños aprenden esas habilidades desde muy temprano; pescan y se lanzan al agua que es el patio de sus casas.

La vida en el caserío trata de vivir en los últimos años del turismo, Euclides Villasmil, habitante de Ologá cuenta que han tenido que acondicionar sus viviendas, las escuelas en las noches, montar hamacas y ofrecer comida casera para la gente que viene con grandes cámaras fotográficas.

 

SUS ENCANTOS

La mayoría de sus visitantes llegan a ver un fenómeno único en el país: el Relámpago del Catatumbo, que en el 2014, entró a la lista del Récord Guinness y que en el 2016, ha puesto en grande el nombre del sur del Lago, pues la NASA nombró a la zona como la capital de las tormentas eléctricas.  Este relampaguea entre 140 y 160 noches al año; destellos de hasta 280 veces por hora dan vida a esta maravilla de la naturaleza, resplandor que se ve cuando avanza la noche y que lo hace la primera fuente regeneradora de la capa de ozono de su tipo en el planeta.

Además de eso, los visitantes, se acercan a compartir la experiencia de vivir como lo hacen los habitantes de este pueblo, con sus casas mitad en la costa, mitad en el agua, ver su capilla compuesta por tres paredes de latón, sobre las cuales el techo de palma y la cruz de caña se levantan. En ella veneran a San Benito, le cantan y le bailan en octubre y en diciembre. Los tambores se apilan a un lado de la estructura y allí esperan a que la fiesta llegue para sonar los cueros.

 

Ologá es un pueblo neolítico de pescadores poetas. Donde dejan claro que la manera de vivir también puede llamarse poesía. Y no pueden ser sino poetas estos seres que viven de la pesca, habitan sobre el agua, no le hacen mal a nadie, se quieren y se protegen mutuamente y no envidian la suerte de otros.

 

¿CÓMO LLEGAR? 

Para llegar hasta la cuenca del Lago debes trasladarte hasta la ciudad de Maracaibo y luego hacer un recorrido por tierra hasta El Vigía,  posteriormente ir a  Puerto Concha y trasladarte 2 horas en bote, hasta llegar al pueblo de Ologá. Está ubicado a  48,81 Kms de Santa Bárbara del Zulia (municipio Colón) y 57,64 Kms de Pueblo Nuevo (Francisco Javier Pulgar).

 

 

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