Asesinaron a dos jóvenes en La Gruta

Asesinaron a dos jóvenes en La Gruta

|| Saraí Dávila
|| Fotos Rodolfo Gamarra / Cortesía

Uno de los cadáveres quedó tirado en la cuna de su bebé y el otro frente a la casa de su madre

Los habitantes de la invasión Jerusalén, fueron testigos de una sangrienta noche tras el asesinato de dos jóvenes ayer. Uno de ellos terminó muerto en la cuna de su bebé y el otro frente a la casa de su madre.

El macabro hecho se dio específicamente en el sector La Gruta, parroquia El Consejo, municipio José Rafael Revenga del estado Aragua. Testigos aseguraron que los disparos se escucharon aproximadamente a las 12:00 am de ayer. Los hombres quedaron identificados como Yender Isaías Naranjo (19) y Ricardo José Artigas Huerta (24).

 

LA FATÍDICA NOCHE

Los vecinos corrieron despavoridos a esconderse en sus hogares cuando una serie de disparos los alertó de un nuevo asesinato (el día a día del lugar) hasta estar seguros de que todo había terminado. Roxana Ríos, exesposa de Artiga, relató que luego de unos minutos, sus familiares la buscaron desesperados asegurando que el padre de sus hijos había muerto.

“Él dormía solo porque cuando venía yo me iba a casa de mi mamá, cuando fui a ver, lo encontré tirado en el cuarto”, afirmó Ríos.

El cuerpo de Ricardo Artiga yacía en la cuna de su bebé con varios disparos en la cabeza. La habitación desordenada parecía dar indicios de una fuerte pelea que terminó en desgracia. Aparentemente, la víctima descansaba en ropa interior en su hogar, cuando el o los delincuentes ingresaron en el lugar.

El asesino se encargó de robarse las pertenencias del fallecido y de sus hijos, desde pañales hasta ropa nueva, incluso los documentos de identificación de su exesposa Roxana Ríos.

Artiga se encontraba de visita en la casa de su familia, ya que él trabajaba en Valencia, estado Carabobo. Tenía tres hijos, uno de brazos, una niña de dos años y un pequeño de cuatro.

 

MURIÓ FRENTE A LA CASA DE SU MADRE

“Yo no sé nada”, gritaba la madre de Yender Isaías Naranjo Sosa, cada vez más agitada y sin que nadie la pudiera consolar, mientras estaba sentada sosteniendo una biblia junto a su pecho con vista al cadáver de su hijo.

Naranjo estaba tirado en la calle frente a la casa de su progenitora. También recibió varios disparos en la parte superior de su cuerpo y quedó solo con un short. Sus familiares explicaron que él vivía allí y que desconocían si mantenía algún tipo de relación amistosa con la otra víctima.

Naranjo trabajaba como albañil y dejó dos hijos en orfandad, uno en camino y otro con apenas edad para dar sus primeros pasos.

 

PRESUNTO MÓVIL DEL CRIMEN

La forma en la que fueron cometidos los asesinatos da indicios de que pudo tratarse de un ajuste de cuentas. Los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) Brigada Las Tejerías, encargados de realizar las experticias en el lugar, recuperaron la ropa de los occisos, una concha percutida calibre 9mm y un proyectil de aspecto cobrizo.

Dos familias se enlutaron esa misma noche, sin saber la verdadera razón del asesinato de los jóvenes.

 

El cuerpo de Naranjo yacía frente a la casa de su madre

Huerta quedó tirado dentro de la cuna de su bebé

Deja un comentario