Sospechan de venezolana en cuádruple homicidio en Perú

Sospechan de venezolana en cuádruple homicidio en Perú

||Agencias Nacionales/Foto Cortesía

Los ahorros del abogado Jairo Saldaña Navarro (45) - asesinado junto a tres integrantes de su familia habrían sido el móvil del crimen

Funcionarios de la policía de la comunidad de Barranca, (Perú)  encontraron cuatro cadáveres dentro de la casa de un  abogado  identificado como Jairo Saldaña Navarro, donde fue torturado y asesinado junto con su anciana madre, un hermano mayor y un sobrino de 14 años.

Los investigadores siguen dos pistas. Por la brutalidad del ataque piensan que podría tratarse de una venganza. También ha sido involucrada  su novia, la joven venezolana y la policía la acusa de haberse llevado todos los objetos de valor del cuarto de la víctima, ubicado en el segundo piso del inmueble. Actualmente se encuentra desaparecida, pero la policía del país continua con su búsqueda y ubicación.

La policía está convencida de que se la tenían “jurada” al letrado y presume que el cuádruple crimen fue aparentemente, premeditado, aunque no se descartan otras posibilidades como móvil. La noche del pasado sábado, cuando el joven penalista de 45 años se comunicó con un familiar, dijo que todos estaban bien en su casa.

Sin embargo, la tarde del domingo, su sobrino Abel Huamán Montenegro ya no logró comunicarse con ninguno de ellos. Era día de inmovilización social obligatoria. Al día siguiente insistió hasta el cansancio y no respondió nadie. La noche del martes presentó una denuncia. Cuando la policía ingresó al inmueble de la calle Andrés de los Reyes 810, en el sector de Huacán, confirmó sus peores temores y encontró un cuadro desgarrador.

El letrado vivía con su madre, Ricardina Navarro Ticlia (64); su hermano mayor, Jhon Elvis Huamán Navarro (47); y su sobrino de 14 años. Todos fueron torturados y asesinados, confirmó el coronel Jorge Cassanova Cubas, jefe de la División Policial de Barranca-Cajatambo.

Los criminales les cubrieron la cabeza con mantas y los ahorcaron. Dejaron los cuerpos, amordazados y atados de pies y manos, en la cocina y en uno de los cuartos de la casa. Lo extraño es que rebuscaron todo, pero no se llevaron las computadoras, televisores, celulares, tarjetas de crédito. “Dejaron embaladas las cosas como para aparentar un robo, pero no se llevaron nada de valor”, dijo el abogado de la familia, Pedro Ricra.

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