El Siervo de Dios está más cerca de la santificación

El Siervo de Dios está más cerca de la santificación

|| Sandra Nuñez
|| Fotos Cortesía

Hoy se exhuman los restos del Dr José Gregorio Hernández, como parte de las exigencias del Vaticano para concretar su beatificación

Faltan meses para el acto oficial de beatificación del doctor José Gregorio Hernández, el llamado “Siervo de Dios”. La Iglesia venezolana indicó que posiblemente se realizará durante el primer trimestre de 2021, ya que la pandemia ha retrasado la fecha en la que junto a los devotos celebrarán al cuarto beato, el primero de carácter laico, en la historia de Venezuela.

Este 26 de octubre es diferente, no solo se celebran 156 años de su natalicio, sino que 71 años después de comenzar la causa para la santificación, exhumarán sus restos, una de las exigencias del Vaticano para concretar la beatificación del también conocido como “Médicos de los pobres”. 

Durante el acto, médicos patólogos, especialistas, y fiscales jurídicos de la Iglesia, que actúan como testigos forenses, inspeccionarán los restos del médico. Los especialistas extraerán reliquias denominadas "de primer grado", que consisten en pequeños fragmentos de huesos que serán enviados a cada diócesis y arquidiócesis del país, así como a Roma.

Es importante destacar que el 19 de junio de este año, el papa Francisco dio el sí a la beatificación de José Gregorio Hernández, de manera tal que ya no será conocido solo como “El Venerable”, sino que sube un escalón más hacia los altares.

La postuladora de la causa de la beatificación de José Gregorio Hernández, Silvia Correale, explicó que el Dr José Gregorio aún no puede considerarse santo, ya que ahora falta la canonización. “Es el tercer paso en el camino de convertirse oficialmente en santo. El primero es Siervo de Dios; el segundo, Venerable, el tercero Beato y el cuarto Santo”.

 

UN LARGO PROCESO

Lograr la beatificación de José Gregorio Hernández ha sido un largo proceso que inició en 1949, pero no fue sino hasta 1972 cuando alcanzó la certificación como “Siervo de Dios” por parte de la Santa Sede.

En 1975 sus restos fueron trasladados del Cementerio General del Sur hasta la Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, en la capital venezolana. Diez años después el papa Juan Pablo II lo elevó a Venerable.

El logro de su beatificación es gracias a la devoción y al testimonio de más 2.400 casos de personas que sufrieron enfermedades o algún accidente y se recuperaron al encomendarse al médico y obtener la sanación.

Sin embargo, el caso presentado en enero de 2019 ante el Vaticano fue el de Yaxury Solórzano, una pequeña de 10 años que en marzo de 2017 recibió un impacto de bala en la cabeza que, según los médicos tratantes, la hizo perder una considerable parte de masa encefálica, sangre y huesos.

De sobrevivir, la niña quedaría con discapacidad motriz, lingüística, pérdida de memoria y de la visión.

Sus padres nunca perdieron la fe y oraron en todo momento a Dios y al Dr José Gregorio. Veinte días después, inexplicablemente para el razonamiento humano, Yaxury no solo mejoró, sino que salió del hospital por sus propios pies y hablando con normalidad. ¡El milagro estaba hecho!

El expediente fue estudiado por una comisión médico-legal que lo aprobó el 9 de enero de este año, a lo que siguió el aval de una comisión de teólogos que dio el visto bueno por unanimidad el 27 de abril. Pero, no fue hasta el pasado 19 de junio cuando los venezolanos recibieron la buena nueva: El Siervo de Dios fue declarado beato por el Vaticano. 

 

UNA VIDA EJEMPLAR 

José Gregorio Hernández nació en Trujillo en la comunidad de Isnotú, un 26 de octubre de 1864, con apenas nueve años quedó huérfano de madre. Estudió bachillerato en Caracas, para luego ingresar a la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde se graduó de médico en 1988, año en el que regresó a su estado de origen para trabajar como médico rural unos meses.

Obtuvo una beca para estudiar en París, Francia, donde se hizo de los avances médicos y luego aplicó esos conocimientos en el país. Era un excelente doctor e investigador, fue profesor y ayudó a fundar varias cátedras en la UCV, donde también publicó sus trabajos de investigación durante 28 años como docente.

Fue poliglota, dominaba el español, francés, alemán, inglés, italiano, portugués y comprendía el latín. Sus investigaciones lo llevaron a ser considerado fundador de la Bacteriología en Venezuela.

Complementaba sus estudios e investigaciones médicas con la vida religiosa, era conocido por su gran devoción e intentó en dos ocasiones tomar votos monacales. Su formación espiritual lo llevó a ponerse al servicio de los más pobres, atendiendo y ayudando a quien lo necesitara, por lo que se hizo muy querido y conocido. Estudiantes y colegas lo describían como un hombre riguroso, exigente y excelente docente.

Falleció el 29 de junio de 1919, cuando se dirigía a atender a un paciente en la parroquia La Pastora, pero nunca llegó porque fue impactado por un vehículo, uno de los pocos que había en Caracas.

 

 

LO QUE POCOS SABEN 

Un hecho menos conocido, per de relevancia es que la Academia Nacional de Medicina de Venezuela tiene una beca en honor al trabajo de José Gregorio Hernández, en el año 1974 la institución creó un reconocimiento en su honor, que tiene como objeto ofrecer a los galenos cursos de postgrado en campus de Oxfors y de Cambridge en Reino Unido. Se otorgó hasta 1995 y se retomó en 2018, en conjunto con el Pembroke College de la Universidad de Cambridge.

 

“La beatificación es el tercer paso en el camino de convertirse oficialmente en santo. El primero es Siervo de Dios; el segundo, Venerable, el tercero Beato y el cuarto Santo”. Silvia Correale, postuladora de la causa d beatificación de JGH

 

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