Mantén el óxido alejado de tus herramientas

Mantén el óxido alejado de tus herramientas

Así como limpias tu casa regularmente, tus herramientas también necesitan de un cuidado oportuno, no solo para que luzcan en buen estado, sino que con la limpieza regular harás que duren más y su uso sea más cómodo y preciso.

En el mercado puedes conseguir variedad de productos para este fin, pero son costosos y altamente abrasivos, por ello, aquí te contamos cómo limpiar tus implementos con ingredientes que todos tenemos en casa, de manera fácil, rápida y muy segura.

Bicarbonato de sodio: es uno de los ingredientes más utilizados para eliminar el óxidos de tus piezas metálicas, y para un mejor efecto se recomienda mezclar con zumo de limón. Mezcla ambos componentes y coloca la pasta sobre la parte oxidada de tu herramienta, frota con un cepillo de dientes y deja actuar por una hora. Mantén la herramienta al aire libre mientras actúa la pasta para que libere los gases que genera la combinación de bicarbonato con limón. Verás que al retirar la pasta tu pieza quedará brillante como nueva.

Limón y sal: cuando tus herramientas se están comenzando a oxidar y que comienzan a aparecer esas manchas anaranjadas, es el momento ideal para detener el comienzo de la oxidación. Frota la cáscara de un limón con sal sobre la superficie de la herramienta y la mancha desaparecerá de inmediato.

Vinagre: este ingrediente es usado en aquellas herramientas con óxidos más profundos. Vierte las herramientas oxidadas en un envase lleno de vinagre y déjalo actuar un par de días. Si hay alguna oxidación que se resiste a salir, sumerge en el vinagre un pedazo de papel aluminio y úsalo como esponja para frotar la parte de la superficie que aún permanece oxidada.

Arroz y tiza: bien dice el dicho que “mejor es prevenir que lamentar”, por eso, el arroz y la tiza, que son enemigos número uno de la humedad, evitarán que tus piezas lleguen a oxidarse. Coloca en la caja de herramientas una bolsita llena de arroz crudo o tiza, y eso evitará que tu equipo se oxide.

Papa: aunque no lo creas, la papa puede ser la solución a tus problemas. Corta una papa por la mitad, cubre con jabón de lavaplatos la parte sin piel y colócala sobre la parte oxidada de tu instrumento oxidado, y verás como en un par de horas el óxido desaparecerá.

 

Con información de Diario 2001

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