El venezolano que desafía la ley y las alturas

El venezolano que desafía la ley y las alturas
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Su nombre es Carlos Rengifo y tiene 23 años, es conocido por practicar una disciplina que consiste en fotografiarse en las cornisas de los edificios -haciendo acrobacias o no- sin ningún tipo de protección. La peligrosa tendencia que arrancó en Rusia lo cautivó y desde entonces le obsesiona emular las aventuras de Oleg Sherstyachenko, pero con la medalaganaria arquitectura de la capital como telón de fondo.

Practica varias horas por la noche en su casa, en Caucagüita, una zona aledaña a la carretera Petare-Guarenas. Estudió fotografía y computación pero no pudo terminar ninguna carrera por falta de dinero, así que por ahora trabaja como limpiavidrios de edificios en Caracas: "Pero es ocasional, me gusta". Claro, no sufre de vértigo.

Hace apenas un mes estuvo en una de las torres de Parque Central, un emblemático edificio de 256 metros de altura que figura entre los más altos de Caracas. La travesura le salió cara.

Después de subir sin permiso hasta el piso 60 de la torre este de Parque Central, un grupo de oficiales del Servicios Bolivariano de Inteligencia (Sebin) llegó para arrestarlo a él y a los fotógrafos que lo acompañaban: "Ellos exageraron un poco porque decían que éramos terroristas. Nos trataron como unos delincuentes".

"He recibido demasiadas críticas por lo que hago, demasiados insultos, demasiadas amenazas. La gente se asusta porque es algo nuevo, pues. Creen que soy un loco que sólo está tratando de llamar la atención o que me quiero suicidar. Me da mucha rabia y por eso no he recibido ningún apoyo".

La planificación de sus hazañas es de uno o dos días. Sólo una vez tuvo una lesión y fue hace como un año en su casa, mientras entrenaba en la madrugada: "Yo estaba muy cansado, salté para atrás y perdí la noción del espacio. Cuando me caí, le pegué la cabeza al piso y quedé tendido por dos horas sin poderme mover". En esa ocasión no fue al médico, dice que no le gustan.

RT

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