Puré de Zanahoria

Puré de Zanahoria
Lava y pela todas la zanahorias que vayas a usar. Sin embargo, recuerda que pelarlas elimina una buena parte del contenido nutricional, ya que muchas de las vitaminas se concentran bajo la piel. Si es posible, usa zanahorias orgánicas y simplemente cepíllalas debajo del chorro de agua antes de usar. Usa un cuchillo resistente y sólido para cortar las zanahorias en trozos pequeños. Las piezas pueden cortarse en pequeños tacos o rodajas Sitúa una olla en el fuego con un colador dentro. Llénala con unos 2,5 cm a 5 cm de agua (o suficiente para que el agua toque el fondo del colador) Coloca las zanahorias en el colador o hervidor de verduras, cubre el cazo y cocina las zanahorias a fuego medio o bajo. Espera hasta que las zanahorias estén tiernas (puedes pincharlas con un tenedor, que debería entrar fácilmente). El tiempo de cocción debe oscilar entre los 5 y los 10 minutos, dependiendo de la cantidad de zanahorias, agua y temperatura. Retira las zanahorias calientes del colador y coloca un puñado en un procesador de alimentos. Usa el puré de zanahorias. Pueden emplearse de numerosas formas. Si tu intención es emplearlas en agua, diluye el puré en el líquido sobrante. Si necesitas que el puré sea más espeso, como en el relleno de una tarta, puedes espesarlo con puré de patata o harina. Si vas a preparar comida para el bebé, rellena una bandeja de hielo con el puré. Envuélvelo con papel transparente y mételo en el congelador hasta que se endurezca. Pasa los cubitos a un contenedor apropiado para el congelador (como las bolsas herméticas con cierre). Cuando quieras usar uno de los cubitos de zanahoria, saca la cantidad que necesites y deja el resto en el congelador para usar más adelante. Descongela y caliente las piezas que deseas usar.

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