Fray Bigotón, el perro callejero que se convirtió en monje franciscano

Fray Bigotón, el perro callejero que se convirtió en monje franciscano

Un cachorro de raza schnauzer que pasaba sus días en un refugio canino en Bolivia, fue adoptado por un conjunto de religiosos procedentes del convento de San Francisco, en Cochabamba.

Los franciscanos, por el patrono que los identifica, tienen una liga especial con los animales. San Francisco de Asís fue nombrado el patrón de los animales, veterinarios y ecologistas. En torno a su figura, se cuentan cientas de anécdotas que grafican su empatía.

Los monjes bolivianos, siguiendo el mensaje de San Francisco, adoptaron a Carmelo, aunque a los pocos días, decidieron bautizarlo con un nombre particular: Fray Bigotón. Su emparentamiento con la religión no llegó hasta ahí. La sotana marrón con el que lo vistieron lo convirtió en una celebridad de las redes sociales.

“El perro tiene todo el espacio para que pueda desear para jugar y correr libremente. Además dispone de una fuente para beber y refrescarse cuando quiera”, comentó uno de los hermanos.

N24

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