Crean un Quijote latinoamericano con un camión a modo de Sancho

Crean un Quijote latinoamericano con un camión a modo de Sancho

El escritor chileno Gustavo Gac-Artigas retrata en su libro, recién publicado en español, a un Quijote actual, teatral y latinoamericano que recorre el continente acompañado por un camión blanco a modo de Sancho Panza.

Bajo el título "Y todos éramos actores en un siglo de luz y sombra" (Nuevo Espacio), Gac-Artigas relata las aventuras de un actor y amante del teatro en los siete capítulos y veintiocho cantos que resumen las andanzas que marcan el eterno viaje de la vida del héroe.

A través de la obra, que mezcla realidad con el mundo paralelo imaginario del protagonista, el viaje desde Buenos Aires a Bogotá por los senderos de los Andes supone el redescubrimiento de los sistemas políticos de los países latinoamericanos.

"La historia es una 'quijotada'. Se trata de una aventura absolutamente loca. El protagonista es un personaje que está viajando por la historia buscando una misión. Está él, pero al mismo tiempo hay muchas voces que dialogan con él, lo están cuestionando, emocionando", asegura el autor en declaraciones a Efe.

De hecho, el narrador mantiene a través del libro diálogos consigo mismo a la vez que conversaciones involuntarias con su compañero de viaje, el enorme camión blanco, su particular Sancho que le proporciona la dosis de realismo que necesita, y desafía al lector a reexaminar la historia, según el autor.

En esta nueva "Odisea", el héroe invoca a los dioses para que le guíen, lo que le lleva a seguir los pasos de Tespis, que fue desterrado de Atenas y obligado a recorrer caminos en carreta y dio así lugar al origen del teatro ambulante.

Gac-Artigas explica que la novela usa la misma estructura que "La Odisea" de Homero, a través de cantos que se van desarrollando en el libro y, en parte, por "el bagaje cultural heredado en la antigua Grecia que de alguna forma va reconstruyendo los mitos".

El héroe da sus incipientes pasos en el teatro actuando en gallineros en Chile y experimenta la Europa del mayo de 1968 y la Latinoamérica del año siguiente y de principios de la década de los setenta, a la vez que se enfrenta a la prisión y la tortura en manos de los militares.

Sin embargo, a lo largo que va evolucionando el personaje, después de su peregrinaje desde Francia, de París por los caminos de Epidauro y hasta las ruinas de un viejo teatro romano en Jendouba (Túnez), intenta reencontrarse con sus raíces.

Esta eterna búsqueda por la aventura le lleva de nuevo a Latinoamérica, donde viaja por el continente en el camión de 36 toneladas, con su teatro a cuestas y sus actores, en busca de un lugar donde crear.

En su recorrido por la cordillera de los Andes el personaje se da cuenta de que el "apetito de riqueza y poder" y la corrupción se habían apoderado de su continente natal.

Este contraste de continentes y de circunstancias, "de luz y de sombra", dan título a la novela, que recorre algunos de los acontecimientos más determinantes de la segunda mitad del siglo pasado.

"Este siglo nos dio sueños enormes y nos inundó de luz en Checoslovaquia con la primavera de Praga y el mayo del 68 en París. Pero también nos dio sombra porque los sentimientos más bajos del ser humano aparecieron y se instalaron en las dictaduras latinoamericanas como formas de opresión al ser humano", manifiesta el autor.

Aunque esto fue el siglo pasado, para el escritor, el actual se ha convertido en una época de "sombra y de luz" en el que ideas socialistas, como ejemplifica con Venezuela, "en teoría justas para todo el mundo", se han convertido en autocracias.

Deja un comentario