Organizaciones inteligentes

Organizaciones inteligentes

El desarrollo organizacional de una empresa es un proceso complejo que lleva responsabilidades y riesgos que hay que asumir, por lo que es necesario contar con tecnología de dirección de punta para estar a la vanguardia, competir y adaptarse a los cambios del entorno de diferente índole. Actualmente muchas empresas grandes, han incorporado adecuadamente los avances tecnológicos y los sistemas de inteligencia empresarial permiten hacer frente, por una parte, a los retos que impone la modernización y los mercados cada vez más diversificados y competitivos y por la otra, crear condiciones para la carrera, el crecimiento y desarrollo de su personal.

El enfoque de la organización inteligente corresponde a una concepción acerca de la administración y la organización, que enfatiza el aprendizaje y el cambio. A comienzo de la década de los 90 la idea de la organización inteligente fue madurando hasta consolidarse como una estrategia de intervención para el cambio organizacional a partir de los planteamientos de una serie de autores que coinciden en la necesidad de un aprendizaje organizacional como vía para procesar rápidamente mayores cantidades de información y responder a situaciones cambiantes del medio ambiente.

Dentro del enfoque de la organización inteligente se concibe a la organización como un organismo que entiende sus relaciones con el medio ambiente mediante un proceso de aprendizaje organizacional y toma decisiones inteligentes sobre lo que debería ser, a fin de funcionar en forma eficaz desarrollando un sistema que puede identificarse y cambiarse en forma tal que alcanza de manera óptima sus metas y objetivos. Se mantiene eficiente en el tiempo, se autocorrige y renueva, utiliza de manera efectiva sus recursos mediante una integración armónica entre las necesidades y deseos de sus miembros y su misión.

Una organización aprende no sólo cuando alguien hace mejor el trabajo sino cuando, como resultado de ello, otros miembros actúan diferente. Se puede hablar de aprendizaje en el comportamiento organizacional únicamente cuando un cambio en el comportamiento de un individuo tiene un efecto en el de otros. La capacitación se traduce en aprendizaje individual pero no implica que la organización esté aprendiendo. El aprendizaje colectivo está enfocado a aumentar la competencia colectiva de los miembros perteneciente a una organización.

Cuando los individuos adquieren competencia colectiva se logra aumentar la productividad de la empresa mucho más que la suma de las competencias individuales. En síntesis, amigo lector, no importa si usted trabaja en una empresa pública o privada, grande, mediana o pequeña ya que en todo caso, usted tiene una responsabilidad con la organización, empresa o institución para la que trabaja o presta sus servicios. Esa responsabilidad no es otra que la de hacer un trabajo de excelencia y contribuir así a lo que hemos llamado el logro de una organización inteligente. Para aquellos que estén por su cuenta, que tuvieron la oportunidad de montar un negocio propio, recuerde siempre, que ser independiente no es sinónimo de que va a trabajar menos, por el contrario, su actividad demandará de mayores esfuerzos. Un error que cometen muchas personas cuando logran tener un proyecto propio, es pensar que van a trabajar menos que cuando estaban empleadas. Ese razonamiento lo puede llevar al fracaso de su empresa.

Captar y retener clientes

Lo primero que debo decirles -y este consejo es válido para cualquier tipo de negocio: banco, posada o franquicia- es que es tanto o más importante retener a un cliente que captar a uno nuevo.

Las dos cosas tienen su importancia, pero no tiene sentido gastar dinero y energía buscando nuevos clientes si luego usted no está en condiciones de retenerlos y de construir una relación a largo plazo.

Muchas empresas tienen importantes planes de búsqueda de clientes, pero fallan los estudios sobre cuántas de esas nuevas relaciones se mantienen en el tiempo.

¿Qué debo hacer para tener un cliente satisfecho? En primer lugar, entender al cliente. Las necesidades de las personas cambian, y resulta de vital importancia entender sus motivaciones.

Cuanto mejor se conozca a los actuales y potenciales clientes, más posibilidades se tienen de adaptarse al mercado y a los cambios que en este se producen. 

Invertir de forma inteligente. No es el momento de dejar de invertir sino de hacerlo de forma inteligente y estudiar bien qué productos, mensajes y qué medios elegir. Invertir, por ejemplo, en ventas cruzadas, así como a incrementar la satisfacción del usuario y las ventas en general. 

Estos objetivos adquieren una importancia añadida porque el coste y el esfuerzo necesarios para vender a los clientes existentes es menor que el que se necesita para conseguir nuevos.

Recuerde que es mucho más fácil vender nuevos productos a clientes existentes, que captar uno nuevo. Además, cuando un cliente tiene con usted más de tres productos, las probabilidades de que usted pierda a ese cliente disminuyen considerablemente.

En conclusión, es de suma importancia que a la vez que una empresa busque nuevos clientes haga los mayores esfuerzos por venderle más productos a ese mismo cliente.

Piense en un banco: una persona que tiene por ejemplo solo uno o dos productos, puede cambiarse con relativa facilidad de institución al menor problema u oferta del mercado. Si ese mismo cliente tiene tres o más productos la retención aumenta, ya que el cambio es más traumático.

Rentabilizar las relaciones existentes es tanto o más importante que buscar nuevos clientes. También hay que analizar la información que deja un cliente a través de la web o una encuesta: saber el consumo que hace de nuestros productos y servicios o la respuesta que ha tenido frente a nuestras campañas es fundamental para ofrecer un diálogo continuo.

Segmentar a los clientes. No todos los clientes son igual de rentables. Cada consumidor tiene un ciclo de vida y un valor que es necesario conocer.

El mercadeo mejora la calidad de las relaciones con el cliente y crea una corriente de empatía hacia la compañía. Esto resulta fundamental en momentos en los que la confianza del cliente es lo único que puede marcar la diferencia. 

Finanzas en Vacaciones

La recomendación más importante es la de no excederse en los gastos. Más allá de las vacaciones, es un consejo para todo el año. Si bien endeudarse es útil y hemos explicado que las tasas son atractivas, hacer un uso del crédito más allá de las posibilidades de pago no es responsable. Una cosa es que se endeude contando con unos ingresos futuros ciertos y otra que lo haga viendo cómo resolverá el problema en el tiempo. Cuando sus ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas y las deudas, usted está sobreendeudado. La recomendación es muy clara, sea cuidadoso en el manejo de sus deudas, el consumidor debe tener conciencia de en cuánto se puede endeudar para poder tomar decisiones inteligentes, el público debe educarse en materia de consumo y manejar un presupuesto familiar. Comprar algo que no necesito, aunque pueda parecerme que está en un precio atractivo, no es una actitud de un consumidor responsable.

Lleve un estricto control de sus deudas, conozca las fechas de vencimiento y haga un presupuesto familiar que le permita atender sus obligaciones. No pagar a tiempo causa intereses moratorios (más elevados) y le ocasiona un problema de referencias para futuros créditos. Pague primero las deudas de mayor prioridad; en las que tenga un activo en garantía que le puedan ejecutar o embargar, y pague primero las deudas más caras.

Mantener sus finanzas en orden es un paso muy importante para alcanzar sus metas financieras, ya sea a nivel personal o empresarial. Compartiré algunos consejos prácticos para organizar sus finanzas y controlar mejor su dinero:

Planificar las finanzas personales, lo cual implica en primer lugar conocer nuestra situación financiera actual. Luego, establecer objetivos financieros de corto, mediano y largo plazo. Es importante que elabore un plan de acción que permita alcanzar dichos objetivos. Es de gran ayuda un presupuesto familiar, ya que permite planificar un mejor uso de nuestro dinero y tener un mayor control de los gastos.

Buscar siempre la manera de reducir gastos. Así como es importante buscar la manera de aumentar los ingresos también es importante reducir nuestros gastos o gastar menos. Salir de deudas es una buena ayuda. Tanto no adquiriendo nuevas deudas, como estableciendo planes de pagos que nos permitan ir saliendo de las ya contraídas.

Disciplina y organización. Estas cosas que hemos venido comentando no pueden ser propuestas de unas semanas o meses, debe ser un plan de vida.

En estas fechas debe ser aun más cuidadoso con el manejo del efectivo. Controle sus finanzas personales, cuide su chequera, no comparta sus claves secretas con otras personas y verifique periódicamente sus estados de cuenta y los movimientos de sus cuentas. De usar tarjetas de débito o crédito, no olvide guardar los comprobantes con la finalidad de corroborar el consumo en caso de dudas o problemas. Si detecta algún cobro indebido, notifique a su banco de inmediato para verificar el caso. Es recomendable tener presente la fecha de vencimiento de todos sus préstamos y las fechas de pago de las tarjetas de crédito, y en ambos casos conocer con exactitud el monto que deberá pagar y verificar periódicamente todas sus cuentas. Tenga siempre a mano el teléfono de su banco para reportar cualquier problema, muchas novedades ocurren de noche, en fines de semana o en época de vacaciones.

twitter: @josegrasso

[email protected]

www.consultoresicg.com

Deja un comentario