Perseverar: Unidad y resistencia

Perseverar: Unidad y resistencia

Si algo quedó claro el 16 de julio es el inmenso deseo de los venezolanos de superar la crisis en paz y con un proceso electoral realmente democrático, totalmente diferente a la trampa constituyente de Maduro, de la que seguramente él será la primera víctima. Pretenden darle un falso rango constitucional al Estado delincuente e inoperante que ampara la corrupción del régimen.

Una minoría, en parte obligada a través de métodos canallas, ratificará la designación realizada por la cúpula del PSUV de 545 constituyentistas chimbos que tal vez representarán los intereses del partido o más bien los suyos propios, y no los de la inmensa mayoría que desea la plena vigencia de la Constitución y escoger libremente un nuevo gobierno que resuelva la escasez de alimentos, medicinas y seguridad, entre otras necesidades.

Mucho se ha hablado de las conversaciones que se habrían celebrado entre la oposición y el régimen. Algunos las han satanizado, otros las ven con cautela. No es para menos. El diálogo requiere de una real voluntad política para obtener acuerdos concretos.

Como hemos dicho, el que tiene más poder tiene más responsabilidad.No se puede mentir con tanto descaro. Por un lado, Maduro convoca al diálogo y a las horas ordena el encarcelamiento de los alcaldes Ramos y Marcano.

La salida necesita calle y diálogo verdadero.

En estos tres meses de lucha a pesar de que no se han logrado los objetivos es innegable que estamos avanzando hacia una gran victoria. Debemos continuar resistiendo unidos en todos los escenarios.

Cualquiera sea el desenlace de un conflicto, siempre tendrá que efectuarse una negociación. Mejor antes que después de miles de muertos como pasó en Colombia, El Salvador y Guatemala, por ejemplo.

La presión de la admirable resistencia ciudadana debe continuar para lograr el cambio hacia un gobierno de unidad nacional, con una hoja de ruta definida y sin presos políticos.

Ahora más que nunca, la organización y la movilización requieren de una conducción política unitaria. Debemos sentirnos orgullosos de nuestros diputados. Un nuevo liderazgo que con unidad y valentía ha puesto en evidencia a un gobierno derrotado y sin legitimidad. Las sanciones y el desconocimiento son la respuesta de la comunidad internacional al nuevo fraude del régimen.

En política no hay una batalla final. Seguimos en la lucha por el cambio urgente que reclama el país. Debemos perseverar con unidad y resistencia.

 

Carlos Tablante

 

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