Previsiones para estos cuatro meses que nos quedan

Previsiones para estos cuatro meses que nos quedan

Una ácida definición de los economistas los muestra como profesionales que se pasan la mitad de su tiempo prediciendo lo que va a pasar y la otra mitad explicando por qué eso no pasó. Pero, chistes de malhablados aparte, en el caso de Venezuela ya hay tantas evidencias de lo que viene que hoy es un tiro al piso anticipar los escenarios más probables. Y todos son negativos.

A lo largo de la historia la información ha sido un bien muy valioso para las personas, las familias, las empresas y las naciones, especialmente cuando uno utiliza ciertos datos para tomar previsiones, ejecutar acciones, evitar metidas de pata y ponerse las pilas para no caer por  inocente.

En el caso nuestro hay previsiones básicas: por ejemplo los precios van a seguir en desbandada en los próximos meses, por lo que todo lo que le parezca hoy caro le resultará barato en muy poco tiempo.

Esto significa que usted debe actuar en consecuencia. Más que nunca es propicio recordar un viejo cuadro común en la pulperías de los pueblos: un señor flaco y con cara de arrepentido decía sentado en un banquito: “yo vendí a crédito”. A su lado, un señor gordo y sonrosado, con cara de comerciante próspero sentenciaba: “yo vendí a contado”.

En Venezuela vender hoy a crédito es más peligroso que un tetero piche. Y es que no hay ninguna tasa de interés que llegue a compensar no diremos el riesgo, sino la devaluación de la moneda. La cosa se ha puesto tan dura que hasta para vender de contado hay calcular que al momento de cerrar la negociación y hacerse efectivo el pago vía transferencia o cheque de gerencia los precios podrían haber aumentado.

Ese auge de los precios junto con la ineficiencia del Gobierno y su Banco Central explican el colapso del sistema de pagos en efectivo y la enorme escasez de billetes. No han terminado de entrar en circulación y ya han sido devorados por la inflación por lo que ni siquiera los cajeros automáticos aguantan el ritmo de los retiros.  

Una de las razones de la inflación es el malvado dólar paralelo, que en medio de indecibles distorsiones ha sido tomado por agentes del mercado como referencia para la fijación de precios en el resto de la economía. Resulta que es el único dólar que alguien con plata en mano puede comprar libremente al conseguir quien se lo venda.

Es que la oferta de dólares oficiales es cada vez más baja porque las exportaciones de petróleo se han derrumbado tanto en precios como en cantidad. Además los pocos dólares que entran al país en efectivo producto de estos negocios nos los pagan empresas de Estados Unidos, justamente el país con el cual nuestras relaciones políticas están en el peor nivel en décadas.

Esto agrava las expectativas de los agentes económicos, es decir de todo el que compra o venda algo en este país.

Por cierto, buena parte de los dólares que consiga el gobierno, por petróleo o prestado de Rusia o China, tendrá que destinarlos a pagar los saldos de deuda externa, pues quiere mantener su fama de buen pagador a toda costa a los grupos financieros gringos de Wall Street, el templo del capitalismo mundial.

Es que si no paga, y el país cae en incumplimiento los costos serían tan duros que por ejemplo embarques de Pdvsa correrían el riesgo de ser confiscados. Por eso el Gobierno prefiere pagar a los ricos en vez de usar ese dinero para traer medicinas y alimentos que aquí faltan.

De hecho, según explica Asdrúbal Oliveros, de Ecoanalitica, en el primer semestre las liquidaciones reales de divisas para el sector privado se desplomaron 48% y la caída total de las importaciones (la mayor parte está en manos del gobierno) es del 24%.

Esto hace pensar que en lo que resta del año no aumentará la disponibilidad ni la venta de dólares oficiales a empresas, así que muchas van a seguir importando a dólar libre y adivinen, ¿quién pagará la cuenta?

Pero los componentes importados de las cosas no son la única explicación de la inflación galopante que más bien es una hiperinflación, es decir un completo escándalo exagerado que ronda el 1.000% anualizada. Otra causa es la enorme cantidad de dinero que ha fabricado el gobierno en forma de papel o de simples números intangibles y que han multiplicado la base de billetes en efectivo, o en cuentas corrientes, de ahorro que se puede hacer efectivo de inmediato.  

Después tenemos el desplome de la producción y la distribución en el mercado local. La escasez no es un cuento chino, la sufrimos cada día, y cuando aparecen las cosas están a un nivel tan inalcanzable que un kilo de caraotas y otro de arroz ya valen cuatro días de trabajo a salario mínimo.

Escenarios

Recientemente la firma Ecoanalítica llevó a cabo una conferencia con expertos para discutir lo que todos quieren saber: ¿ahora qué?, después de instalada esta Asamblea Constituyente electa sin pasar por las casillas que ordena la Constitución de 1999.

No es solo usted el que piensa que las cosas están más feas que una pelea a machete entre compadres. Una encuesta de la firma Consultores 21, presentada en este foro, reveló que el 89% de los consultados dice que la situación económica actual del país es mala y el 75% no cree que el futuro sea mejor.

Por si acaso, el 59% culpa a “la mala gestión del Gobierno” por la situación actual, gestión que por cierto no va a cambiar, sino por el contrario se va a radicalizar en esta etapa de la Constituyente que manda más que un sargento de pueblo.

El 71% dice que los aumentos de precios son culpa del gobierno y el 27% lo atribuye a las empresas.

Otros números muestran cómo el gobierno sale mal en la foto: el  71% piensa que hay motivos para protestar; 23% ha participado en las protestas; 65% piensa que las protestas son pacíficas y el Gobierno las ha violentado; 61% piensa que los responsables de los muertos son los militares y el Gobierno. El 73% piensa que el Gobierno es malo y 70% no quería a la Constituyente.

Con estos números tan maleta no extraña que muchos analistas coincidan en que las razones de la rabia y la frustración con el Gobierno siguen vivitas y coleando, por lo que sería posible que se despertara otra ola de protestas, aunque el 89% sí quiere elecciones regionales.

“Uno de los escenarios es el de “implosión”, con una posibilidad de 60%”, según el economista Alejandro Grisanti.

“Encontramos a un gobierno entrampado, con fuerzas internas encontradas que lo llevan a una mayor radicalización”, dijo.

Decisiones

En situaciones como esta en realidad todos tenemos poco margen de maniobra. Sin embargo, los economistas recomiendan a las empresas algunas estrategias que podrían ser traducidas para empresas y personas haciendo un poco de esfuerzo.

Por ejemplo, ellos recomiendan mantener posiciones de largo plazo en dólares. Pero como los mortales comunes no han visto un dólar desde aquella época de fiesta de Cadivi y Cencoex, para una familia o una persona se recomienda invertir lo que pueda en cosas que contengan dólares: es decir, que tengan componente importado.

Y esto incluye desde las caraotas mejicanas, hasta los repuestos para la licuadora rota, o los nuevos lentes para la estudiante y la plancha del abuelo.  

Si usted es costurera, trague grueso cuando vea como le aumentó el metro de tela, y si es para mantener vivo el negocio, cómprelo aunque sea con dinero prestado. En diciembre cuando usted venda la ropa confeccionada con esa tela para los estrenos del vecindario, esos precios altos de hoy serán un ridículo recuerdo.

Claro, es difícil conseguir los bolívares para pagar o invertir, pero como estas son recomendaciones generales, es bueno pensar qué haría uno en ese caso. Además, la economía se mide por escalas, y las mismas leyes que aplican para un país o una empresa por lo general sirven para una familia.

Es  importante proteger el patrimonio, como advierten los economistas, por eso en estos tiempos como de postguerra hay que darle más valor a lo que se tiene, cuidar las cosas, reparar lo que se pueda y prepararse para resistir… es que ni siquiera hemos entrado al ojo de la tormenta, hasta ahora apenas hemos sentido los primeros truenos.

Omar Lugo

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