Las personas aprovechan las oportunidades para mejorar

Las personas aprovechan las oportunidades para mejorar

Muchas de las decisiones que tomamos día a día tienen una implicación económica. Aunque el ejemplo del estacionamiento no es bueno en nuestro caso, sirve para ilustrar el punto de los costos y beneficios a la hora de la toma de decisiones,  cuando usted decide estacionarse en la calle en lugar de buscar un estacionamiento, podría estar tomando una decisión que le traería gastos adicionales al pasar de las horas que mantenga su vehículo en un lugar inseguro. Si tuviera un lugar cómodo dónde estacionarse mientras hace sus diligencias, a un precio tal vez 30% superior a lo que normalmente podría pagar, su decisión seguramente sería aprovechar esa oportunidad.

Cuando se intenta predecir el comportamiento de las personas en una determinada situación económica, una cosa es casi segura: todos aprovecharemos las oportunidades que se nos presentan para conseguir una mejora. Y todos continuaremos aprovechando esas oportunidades mientras podamos.

Ahora bien, es posible que las personas cambien su comportamiento porque al hacerlo obtienen algún tipo de recompensa, es decir, las personas reaccionamos ante incentivos. Por ejemplo, si el precio de estacionarse en una determinada zona es muy alto, es de esperar que las personas decidan ir a trabajar en metro para ahorrarse el dinero. De esa forma, el número de vehículos que circula en dicha zona será menor.

Hay decisiones que sin embargo implican una elección entre “una u otra opción”, por ejemplo, ir a la universidad o empezar a trabajar, por ejemplo, estudiar Economía o Química. Si los economistas ganan más que los químicos, pues la decisión será más sencilla. También hay un tema del tiempo que tendrá que dedicar a cada cosa en la vida, si una hora más por ejemplo en el gimnasio le permitirá mantener un mejor estado de salud a pesar del costo que dicha hora podría tener para su bolsillo, pues seguramente aprovechará el gimnasio que tiene cerca de su oficina para hacer entrenarse. Todas estas decisiones se conocen como “decisiones en el margen”, es decir, implican una comparación de costos y beneficios y obviamente significará que usted tomará la decisión que le ofrezca beneficios superiores.

Reglas para dejar una buena impresión en sus negocios

 Responda dentro de 24 hrs.  Las personas que tienen más éxito en los negocios son las que se mantienen en contacto con sus clientes a la mayor brevedad. Si le dejan un correo electrónico, un mensaje de voz, o incluso un mensaje de texto de celular, responda cuanto antes. Los gerentes más exitosos pueden tener cientos de mensajes diarios y aún así responden dentro de 24 horas, aunque sea con una línea de texto, o un simple “Si”.  Si no tiene el tiempo para hacer una respuesta detallada, con que responda simplemente “He recibido su mensaje y me comunicaré cuanto antes”, es un detalle que puede hacerle saber a la persona que está tomando acción sobre su petición. Entusiasmo. Sea entusiasta con sus clientes, no los trate con “flojera” o como si no le importara. Si suena su teléfono y usted contesta, esa acción significa que tiene tiempo para hablar con su cliente. Es una de las peores costumbres actuales, el recibir una llamada e intentar hacer dos cosas a la vez. Concéntrese en una acción, y hágala bien. Además de que es de mala educación pretender escuchar a alguien cuando realmente estamos escribiendo en nuestros teclados!  Si el momento es inoportuno, hágalo saber a su interlocutor, y establezca una fecha de comunicación posterior.  Siempre mire a los ojos.  Es un detalle que significa mucho. No significa “retar” a la otra persona a una competencia de miradas, sino simplemente dejar de mirar nuestra pantalla, nuestro móvil, y poner atención a la persona con quien hablamos. Aún peor, son aquellos quienes reciben un mensaje SMS en su móvil, y deciden responderlo en ese momento!  Sea breve en sus mensajes. Si tiene la necesidad de contactar a alguien, está prohibido dejar mensajes largos. Sólo deje su nombre y teléfono de contacto, y una breve razón por la que necesita contactar a la persona. Por si acaso, repita su número de teléfono al final del mensaje. Si puede hacerlo en menos de 20 segundos, también mencione qué momento sería apropiado para que le devuelvan la llamada. Respete los métodos de contacto de su cliente Es una moda relativamente reciente, pero recuerde que si un cliente le da una tarjeta de presentación, e-mail, o algún número de celular, es sólo eso: Un método de contacto. No es un permiso para llamarle frecuentemente con publicidad ni molestias.  De la misma forma, si un cliente le da su e-mail, eso no es un permiso para que usted agregue la dirección de su cliente a su lista personal de correos semanales, forwards o cadenas, o para llenar su bandeja de entrada con “Noticias” que realmente son anuncios.

Comenzar la ruta crediticia

El crédito es un préstamo de dinero que el Banco otorga a su cliente, con el compromiso de que en el futuro, el cliente devolverá dicho préstamo en forma gradual (mediante el pago de cuotas) o con pagos parciales o en un solo pago y con un interés adicional que compensa al Banco por todo el tiempo que no tuvo ese dinero.

La decisión crediticia, depende normalmente de la política comercial de cada banco, ya que cada banco evalúa  a sus clientes con el fin de operar con ellos. Por lo tanto, habrá bancos que pueden exigir que el nivel de endeudamiento o de ingresos de un cliente sea inferior al que otro banco está dispuesto a aceptar, para efecto de concederles un crédito.

En términos generales, los bancos exigen una serie de requisitos a la persona que solicita un crédito a fin de determinar que ésta contará en el futuro con los ingresos suficientes para pagar las cuotas del crédito que solicita.

Recomendaciones para solicitar un crédito

Es importante que antes de solicitar un crédito analice muy bien las diferentes alternativas que ofrece el mercado financiero para que pueda escoger la que más se acomode a sus necesidades.

Determine con claridad para qué va a utilizar los recursos prestados, esto le permitirá establecer con exactitud el monto a solicitar. No se endeude más allá de lo que necesita. Recuerde que todo lo que preste hay que devolverlos y con intereses. Otros factores a considerar, son el costo y el plazo del crédito.

Entre otros, los requisitos más comunes son: balance personal, certificación de ingresos, tener unos ingresos mínimos o acordes con el monto del préstamo solicitado. Contar con referencias bancarias y comerciales adecuadas. Tener antigüedad laboral o cierto tiempo mínimo transcurrido desde la iniciación de actividades, entre otros. Aunque lo requisitos pueden variar por el tipo de crédito o banco, generalmente son muy parecidos.

Algunas personas cometen el error de no acudir a un banco a la hora de endeudarse, pensando que los requisitos son complejos. Solicitar un crédito es bastante sencillo y al hacerlo con instituciones financieras las tasas de interés son atractivas, mientras en el mercado informal usted será víctima de la usura.

Un préstamo mal manejado se puede convertir en una pesadilla si usted no lo maneja bien. Para obtener un historial crediticio positivo, la mayoría de las personas inician con un préstamo personal pequeño, o con una tarjeta de crédito. Al hacer sus pagos requeridos a tiempo, usted establece un buen historial crediticio.

Microcréditos

Son préstamos realizados a personas de bajos ingresos, que no pueden acceder a uno en un banco tradicional, y que son destinados a proyectos por cuenta propia que generen rendimientos. Los microcréditos posibilitan, especialmente en países en vías de desarrollo, que muchas personas sin recursos puedan financiar proyectos laborales por su cuenta, que les reviertan ingresos y le permitan atender las necesidades de sus familias. Adicionalmente al préstamo, las microfinanzas pueden incluir otros servicios financieros como los microseguros, ahorros u otros. Las microfinanzas son consideradas como una estrategia para atacar la pobreza globalmente, en conjunto con otros mecanismos tales como aquellos que promueven la salud, la nutrición, la democracia y la educación.

Las microfinanzas en Venezuela han tenido un impulso importante en los últimos años y el mayor desarrollo de iniciativas para atender a los microempresarios, se han dirigido hacia el 80% de la población que se encuentra en los estratos con menores recursos, los cuales en su mayoría no se encuentran bancarizados. Con ello se pretende generar un proceso de “bancarización hacia abajo”, entendida ésta como el proceso de masificación de los productos (créditos y depósitos) y servicios entre la población de menor poder adquisitivo. En nuestro país, como en el resto de Latinoamérica la tendencia es que la cartera de microcréditos se concentre en los bancos. Por otra parte, el nivel de ingresos de los clientes atendidos por las instituciones de microcréditos se compara con la población urbana pobre, lo que se debe a la especialización de la mayoría de las instituciones en atender las zonas urbanas altamente pobladas. En Venezuela mayormente hay dos líneas de atención al sector popular de la economía ubicado en los estratos D y E de la población: personas dependientes (obreros y personal operativo de base que trabajan en las compañías) y el sector informal.

José Grasso.

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