¿Qué es un crédito?

¿Qué es un crédito?

El crédito es un préstamo de dinero a una persona o entidad, que se compromete a devolverlo en un solo pago o en forma gradual (en un cierto plazo, mediante un pago de cuotas). El préstamo se pacta con un interés que compensa al otorgante del crédito por el tiempo que no dispondrá de ese dinero para utilizarlo para otros fines.

Si no contásemos con una herramienta de esta naturaleza estaríamos, en muchas ocasiones, completamente desamparados.

Con un buen uso del crédito se pueden resolver una cantidad importante de situaciones de la economía personal, familiar y empresarial de estos tiempos. Un mal uso del crédito puede llevarnos a tener un problema económico, por ende, pueden resultar muy útiles. Sin embargo los problemas los causamos nosotros, cuando hacemos un uso no adecuado como por ejemplo: contraer  una deuda superior a nuestra capacidad de pago.

 

Por qué es importante una facilidad crediticia?

 

Tener acceso y saber utilizar un crédito es fundamental para la vida diaria. Es probable que usted ya utilice un crédito, ya sea a través de una tarjeta o un préstamo.

Aprender sobre esta poderosa herramienta, permite utilizarla mejor y ganar en calidad de vida. El crédito, en las mejores condiciones posibles, puede ser el camino para alcanzar sus metas o puede darle ayuda en un momento difícil o ante un imprevisto. El crédito bien utilizado puede llegar a hacer realidad un sueño que parecía inalcanzable.

Un crédito también puede convertirse en un poderoso enemigo para quienes no sepan utilizarlo responsablemente, quienes no posean un plan de gastos de acuerdo a su realidad, o quienes no desarrollan y mantengan un comportamiento adecuado para su preservar su salud financiera.

 

No te endeudes:

 

1.- Cuando el crédito provoca que, debido a la facilidad y comodidad de uso, se gaste más de lo que le permite su capacidad de endeudamiento.

2.- Cuando el pago del crédito absorba los ingresos necesarios para el pago de otros gastos más esenciales.

3.- Cuando se cae en la tentación o en la necesidad de "vivir del crédito", solicitando uno para pagar otro, de forma reiterada cuando no logramos negociar con el prestamista mejores tasas y plazos.

 

Un  crédito puede ser tomado para la cancelación de deudas, en cuyo caso la estructura del pasivo no sufre ninguna modificación ni alteración ya que el dinero recibido será aplicado en la disminución de otro pasivo, es decir, existe un intercambio de valores entre partidas de la misma naturaleza. Esta opción únicamente  si se logra negociar con la entidad financiera mejores condiciones que el anterior que buscamos liquidar.

 

En definitiva, los préstamos son útiles en multitud de ocasiones. Lo único que hay que tener en cuenta es que estás comprando dinero, y, por lo tanto, debes utilizar la cabeza para obtener el mejor precio y las mejores condiciones.

 

Como puedes ver, los préstamos y los créditos, aunque pueden llegar a ser peligrosos si no se saben gestionar bien, también pueden ser muy útiles. Por ello, no hay que tenerles miedo, sino, simplemente, ser capaces de comprender qué es lo que se necesita y contratarlos con cabeza.

 

La importancia del acceso al crédito:

 

El crédito permite acceder hoy a lo que, de otra forma, llevaría meses o años adquirir. En las sociedades modernas prácticamente no hay consumo importante sin crédito, y es símbolo de desarrollo social y económico.

Puede ser una forma muy conveniente de hacer todo tipo de compras: desde las más simples y cotidianas (alimentos, vestimenta, etc.) hasta las más grandes y especiales (una casa, un auto, etc.).

Aprender acerca del funcionamiento del crédito (ya sea tarjeta de crédito o préstamo) puede ayudarle a reducir costos y evitar utilizar más crédito de lo requerido.

 

¿Qué requisitos me pueden pedir a la hora de solicitar un crédito?

 

Para acceder a un crédito, en general, deben cumplirse con una serie de requisitos que establece el dador del crédito en función de numerosas variables. El objetivo es reducir el riesgo de no recuperar el dinero prestado. Cada institución financiera establece las requisitos que entiende más apropiadas, así como las condiciones para el otorgamiento (respetando las normativas de las autoridades y leyes) que son expresadas al clientes quien decide acordar o no.

Los requisitos más frecuentes están relacionados con:

Contar con antecedentes comerciales y crediticios adecuados. Recibir  información sobre el comportamiento comercial y conducta de pago del solicitante.

Demostrar ingresos actuales y posteriores que le permitan atender de manera adecuada la deuda que se va a contraer. Se procura que se pueda hacer frente al compromiso de pago sin inconvenientes.

 

¿Qué costos me pueden cobrar? 

 

Cuando se utiliza crédito se está tomando dinero prestado de otra persona. Quien lo recibe, acepta devolverlo en los plazos pactados (programa o plan de cuotas). Por la privación en la posibilidad de disponer de dicho dinero, quien lo recibe paga un precio: dicho precio se conoce como interés corriente o compensatorio y en general responde a un porcentaje sobre el total de lo adeudado. Aunque pueden existir otros costos asociados.

 

Pagar en fecha:

 

En la mayoría de los tipos de crédito, usted acepta  un determinado programa o plan de pagos que expresa los montos y las fechas que corresponden mensualmente. En caso de no pago o demora, tendrá que abonar una penalidad y/o un cargo por morosidad. La penalidad es una pena o sanción, y la mora es una tasa que intenta resarcir el perjuicio generado al acreedor por el incumplimiento del deudor al no entregar del dinero en la fecha pactada. Esta situación encarece el préstamo, y no es deseable.

Si tiene problemas para pagar es posible que haya pedido un crédito cuya cuota es más elevada de  lo que su presupuesto le permite pagar. Si ignora el problema lo único que logrará será empeorar las cosas para usted. Si detecta que tiene dificultades con el cumplimiento del compromiso sea proactivo,  contáctese con la institución con la que firmó el acuerdo inicial, busque mecanismos y alternativas que se adapten a su nueva realidad o capacidad de pago, de forma de no dejar crecer el problema y por ende las multas y recargos. Es importante mostrar voluntad de pago.

 

Mantener el acceso al crédito

 

Tanto para una persona, una familia, una empresa o un país, es fundamental "Mantener el acceso al crédito". 

Se consigue mantener el acceso al crédito si se es una persona confiable. Una persona que ha demostrado su voluntad de cumplir con sus obligaciones, devolviendo el dinero prestado según lo pactado, es digna de crédito.

Es imprescindible construir un historial crediticio para acceder a las mejores condiciones: mayores montos, mayores plazos, a otras formas de financiación, a más productos (hipotecarios, prendarios, etc.),a más empresas que brindan financiación y créditos, tarjetas internacionales, e inclusive a préstamos hipotecarios, etc.

 

La importancia del crédito en el desarrollo humano

 

El crédito permite equilibrar ciertas diferencias sociales, al permitir cumplir ciertas metas antes y de forma más acelerada. A nivel de economía global, la abundancia de crédito en una sociedad es vista como un símbolo de madurez socio-económica (estabilidad política, económica y legal).

Para las empresas el crédito muchas veces representa la base para su desarrollo, progreso, innovación, creación y crecimiento. La ausencia de crédito es un problema que se debe corregir si se pretende una economía dinámica.

Para algunas personas es una forma de acceder a bienes a los cuales de otra forma, tal vez, no podrían haber accedido. Además representa una opción más a la hora de consumir responsablemente. El crédito bien utilizado es una herramienta poderosa.

El crédito se ha convertido, en los días que corren, en un instrumento financiero ampliamente disponible. Muchos recurrimos a esta modalidad de pago diariamente, a veces sin siquiera darnos cuenta. Por eso, utilizar el crédito de la manera más inteligente posible es un factor clave para optimizar nuestras finanzas personales y familiares.

Nunca recurra a prestamistas informales o no institucionales. Estos agentes probablemente le ofrecerán acceso al dinero de manera rápida y sin demasiadas complicaciones, pero le cobrarán tasas de interés tan elevadas, y mediante cláusulas tan desfavorables, que usted terminará perdiendo dinero.

El crédito más común de todos, el que nos facilitan nuestras tarjetas de crédito, debe utilizarse con sentido común. La regla de oro es no adquirir con estas tarjetas bienes o servicios que forman parte de nuestro gasto corriente, o artículos que ya hayamos consumido cuando llegue el momento de pagar la tarjeta, como los alimentos.

twitter: @josegrasso

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