¿Por qué vale la pena contratar a una doula?

¿Por qué vale la pena contratar a una doula?

Si estás pensando en quedar embarazada o si ya lo estás, lo más probable es que te resulte familiar la palabra doula. Quizás parezca que se ha puesto de moda recientemente, pero lo cierto es que las doulas han existido desde épocas ancestrales.

Ellas tienen como propósito acompañar a las mujeres y sus parejas (en el caso de que tengan) durante el embarazo, el parto y el posparto. Hoy te contamos entonces más sobre el rol de la doula y 6 razones por las cuales vale la pena contratarla.

1. Acompañan en todo momento
Resulta importante aclarar que las doulas no se desempeñan desde un punto de vista médico, por lo que su función no está vinculada con la asistencia durante el parto. La doula, en todo caso, es una persona formada en su tarea que realiza un acompañamiento psicoemocional.

A diferencia de las parteras, las doulas suelen contratarse algunos meses antes de la fecha probable de parto (generalmente en el último trimestre), que es justamente el tiempo en que surgen más dudas y miedos.

No existe un momento determinado para comenzar el acompañamiento, pero se aconseja que sea al menos unas semanas antes del nacimiento del bebé para que los padres y la doula puedan llegar a conocerse y a entablar un vínculo de confianza. Esta confianza será fundamental llegado el momento del parto y, por supuesto, también durante el posparto.

2. Ayudan a vivenciar con amor y serenidad cada etapa

Gracias a su formación como doula y a su experiencia (con otros nacimientos o con los suyos propios), brinda consejos respecto a nutrición, ejercicios y otras técnicas que puedan utilizarse para transitar con armonía cada etapa. Además, la doula conoce y fomenta la utilización de un plan de parto para entregar el día del nacimiento en la institución donde la mujer vaya a dar a luz. El plan de parto es un documento donde están detallados los deseos de la madre y su pareja con respecto al tratamiento que se le dará a ella y al bebé durante el preparto, parto y posparto que el personal de salud de la institución médica deberá respetar.

3. Su presencia disminuye el tiempo de trabajo de parto

En el año 2012 se llevó adelante un estudio que analizó a 15000 mujeres con acompañamiento de doula durante el parto. Los resultados arrojaron que la presencia de la doula disminuía un promedio de 40 minutos el trabajo de parto. Además, se observó que disminuía en un 31 % la aplicación de pitocina (una variante sintética de la oxitocina que sirve para inducir y acelerar el parto).

Si bien existe un porcentaje de cesáreas necesarias, lo cierto es que también existe un número extremadamente alto de cesáreas innecesarias. Una investigación publicada en 2013 por la American Journal of Public Health demuestra que la presencia de la doula disminuye en un 40 % la posibilidad de pasar por una cesárea innecesaria.

5. Conocen técnicas naturales para lidiar con el dolor

El mismo estudio demostró que el acompañamiento de las doulas reducía en un 9 % la aplicación de medicación para aliviar el dolor. Es que las doulas son expertas en métodos naturales que ayudan a la madre a sentir menos dolor durante el preparto y el parto. Algunos de los más utilizados son los masajes, las técnicas de respiración, los ejercicios personalizados y la aromaterapia.

6. También brindan su apoyo durante el posparto
Las doulas no desaparecen una vez que el bebé ha nacido y se sabe que todo se encuentra bien. En general, la mayoría realiza visitas el día posterior al parto y en los días subsiguientes con el fin de acompañar a la mujer en el inicio de su rol como madre respondiendo sus dudas y ayudando en el proceso de lactancia.

Las doulas brindan sus conocimientos técnicos y los saberes adquiridos desde la experiencia para ayudar a que la mujer tenga un parto agradable y armonioso (lo cual no es poco). Además, su presencia tiene como objetivo fundamental empoderar a la madre para que conozca su cuerpo, se sienta segura en el sitio en el que se encuentre y, sobre todo, para que confíe en ella misma. Con su calidez, ternura y apertura, una doula puede convertirse en una de las personas más indicadas para estar junto a la mujer durante su transición hacia una etapa magnífica: la maternidad.

Si estás pensando en quedar embarazada o si ya lo estás, lo más probable es que te resulte familiar la palabra doula. Quizás parezca que se ha puesto de moda recientemente, pero lo cierto es que las doulas han existido desde épocas ancestrales.

Ellas tienen como propósito acompañar a las mujeres y sus parejas (en el caso de que tengan) durante el embarazo, el parto y el posparto. Hoy te contamos entonces más sobre el rol de la doula y 6 razones por las cuales vale la pena contratarla.

1. Acompañan en todo momento
Resulta importante aclarar que las doulas no se desempeñan desde un punto de vista médico, por lo que su función no está vinculada con la asistencia durante el parto. La doula, en todo caso, es una persona formada en su tarea que realiza un acompañamiento psicoemocional.

A diferencia de las parteras, las doulas suelen contratarse algunos meses antes de la fecha probable de parto (generalmente en el último trimestre), que es justamente el tiempo en que surgen más dudas y miedos.

No existe un momento determinado para comenzar el acompañamiento, pero se aconseja que sea al menos unas semanas antes del nacimiento del bebé para que los padres y la doula puedan llegar a conocerse y a entablar un vínculo de confianza. Esta confianza será fundamental llegado el momento del parto y, por supuesto, también durante el posparto.

2. Ayudan a vivenciar con amor y serenidad cada etapa

Gracias a su formación como doula y a su experiencia (con otros nacimientos o con los suyos propios), brinda consejos respecto a nutrición, ejercicios y otras técnicas que puedan utilizarse para transitar con armonía cada etapa. Además, la doula conoce y fomenta la utilización de un plan de parto para entregar el día del nacimiento en la institución donde la mujer vaya a dar a luz. El plan de parto es un documento donde están detallados los deseos de la madre y su pareja con respecto al tratamiento que se le dará a ella y al bebé durante el preparto, parto y posparto que el personal de salud de la institución médica deberá respetar.

3. Su presencia disminuye el tiempo de trabajo de parto

En el año 2012 se llevó adelante un estudio que analizó a 15000 mujeres con acompañamiento de doula durante el parto. Los resultados arrojaron que la presencia de la doula disminuía un promedio de 40 minutos el trabajo de parto. Además, se observó que disminuía en un 31 % la aplicación de pitocina (una variante sintética de la oxitocina que sirve para inducir y acelerar el parto).

Si bien existe un porcentaje de cesáreas necesarias, lo cierto es que también existe un número extremadamente alto de cesáreas innecesarias. Una investigación publicada en 2013 por la American Journal of Public Health demuestra que la presencia de la doula disminuye en un 40 % la posibilidad de pasar por una cesárea innecesaria.

5. Conocen técnicas naturales para lidiar con el dolor

El mismo estudio demostró que el acompañamiento de las doulas reducía en un 9 % la aplicación de medicación para aliviar el dolor. Es que las doulas son expertas en métodos naturales que ayudan a la madre a sentir menos dolor durante el preparto y el parto. Algunos de los más utilizados son los masajes, las técnicas de respiración, los ejercicios personalizados y la aromaterapia.

6. También brindan su apoyo durante el posparto
Las doulas no desaparecen una vez que el bebé ha nacido y se sabe que todo se encuentra bien. En general, la mayoría realiza visitas el día posterior al parto y en los días subsiguientes con el fin de acompañar a la mujer en el inicio de su rol como madre respondiendo sus dudas y ayudando en el proceso de lactancia.

Las doulas brindan sus conocimientos técnicos y los saberes adquiridos desde la experiencia para ayudar a que la mujer tenga un parto agradable y armonioso (lo cual no es poco). Además, su presencia tiene como objetivo fundamental empoderar a la madre para que conozca su cuerpo, se sienta segura en el sitio en el que se encuentre y, sobre todo, para que confíe en ella misma. Con su calidez, ternura y apertura, una doula puede convertirse en una de las personas más indicadas para estar junto a la mujer durante su transición hacia una etapa magnífica: la maternidad.

 

I Mujer

Deja un comentario