Capitalismo corrupto

Capitalismo corrupto

La corrupción se ha convertido en Venezuela en un poder omnipotente, devastador, generador de pobreza, inseguridad, violencia, impunidad, desigualdad, escasez e hiperinflación.

La mayor contradicción del régimen de Maduro es que, en nombre de los pobres, ha instalado un capitalismo corrupto en el que unos pocos juegan con el dinero de todo un pueblo. “Tanto Estado hegemónico como sea posible para facilitar la corrupción y la impunidad, y tanto mercado como sea indispensable para enriquecerse con negocios ilícitos”, pareciera ser su lema.

La corrupción y la impunidad han creado una nueva y poderosa casta que ha sustituido la democracia por la cleptocracia y la kakistocracia.

La corrupción tiene un efecto viral que enferma a la sociedad, creando códigos que la obligan a mezclar lo lícito con lo ilícito en una relación perversa con las instituciones de un Estado forajido y fallido.

¿Qué pasó?, ¿Una guerra, un desastre natural, una invasión?, ¿Cómo explicar que un régimen que nadó en la abundancia -que dispuso de casi un billón de dólares por concepto de exportaciones petroleras- arruinó a uno de los países más ricos del mundo?

El reciente informe sobre Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, ha puesto en evidencia la crisis humanitaria que por falta de alimentos y medicinas está causando empobrecimiento y muertes en el país.

No cabe duda de que la falsa revolución es una fábrica de pobres, tal como lo reconoció el exministro de Educación y actual gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez, cuando dijo en 2014: “No vamos a sacarlos de la pobreza para que se vuelvan escuálidos”.

Está claro entonces que el objetivo ha sido igualar a la población hacia abajo en el empobrecimiento y evitar la superación personal para así aumentar el control social y político. En la medida que el país está peor, la dependencia de la gente con el régimen es mayor.

Nosotros seguimos en la lucha por una sociedad más justa, buscando igualar hacia arriba, mejorando oportunidades y condiciones para la superación de todos y todas, bajo el lema de la social-democracia: “Tanto Estado como sea necesario y tanto mercado como sea posible para innovar, emprender y lograr así la cohesión social”.

Al cierre de esta nota nos enteramos del fallecimiento de nuestro amigo el abogado Tomás Sequeda, quien fue un destacado dirigente de AD y defensor de la aragüeñidad. Nuestras sentidas condolencias a sus familiares y amigos.

 

@TablanteOficial

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