¿Cómo saber si te estás quedando sin leche cuando das de amamantar?

¿Cómo saber si te estás quedando sin leche cuando das de amamantar?

Darles el pecho a nuestros hijos es una sensación maravillosa, pues nos une al bebé y crea un vínculo muy fuerte. Sin embargo, no todo es tan sencillo, pues, como nadie nació sabiendo, muchas veces no percibimos si producimos la cantidad de leche necesaria para satisfacer al bebé o no.

¿Cuáles son las causas de la baja producción de leche?
Existen varias razones por las que produces poca leche.

Agregaste leche de fórmula a la alimentación del bebé y toma menos pecho. Recuerda que, para producir más cantidad, debes ponerlo a mamar las veces que lo desee.
Le das el pecho cada cuatro o cinco horas. Estirar el tiempo entre cada toma hará que tus pechos produzcan menos leche.
Le das por poco tiempo, unos 5 minutos de cada pecho. Ese no es el tiempo suficiente para que tus senos produzcan más leche. Se aconseja 10 minutos (o más) en cada pecho.

Cómo saber si tienes poca leche
Algunas de las formas de saber si tienes menos leche o no consisten en observar al bebé. Si notas que adelgaza demasiado, es probable que tome poca cantidad y debas cambiar tus hábitos o suplementarlo con leche de fórmula.

Deposiciones y orina: si cambias al menos 5 pañales diarios con deposiciones color mostaza, significa que está recibiendo la suficiente cantidad de leche. Lo mismo ocurre con la orina, pues al cambiarlo el pañal debería estar muy mojado y pesado. Presta atención al color de la orina, pues debe ser amarillo claro o transparente. Si se presenta de color oscuro, significa que no está lo suficientemente hidratado y que no toma la cantidad adecuada de leche.

El aspecto de tu hijo luego de tomar el pecho: los bebés que están satisfechos por lo general tienen una expresión muy apacible y suelen dormirse. Sin embargo, si llora o notas que sigue con hambre aún después de haber tomado, quizá puede deberse a que tus pechos producen poca leche.
Por fortuna, la falta de leche se puede revertir, ya sea cambiando la dieta o añadiendo leche de fórmula a su alimentación. Lo importante es que tu hijo crezca sano y muy fuerte. Ante cualquier duda, siempre consulta con tu pediatra.

IMujer

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