El poder de la mayoría

El poder de la mayoría

Con partidos políticos ilegalizados, opositores perseguidos, presos y en el exilio, con una represión apabullante en contra de la disidencia y la criminalización de la protesta, el régimen cubano que se adueñó del país trata de evitar en todos los terrenos que Venezuela sea libre.

De manera abrumadora y contundente, la comunidad internacional no reconoce la farsa electoral del 20-M que quiere imponer Maduro a través de la dictadura del hambre y la corrupción.

¿Qué hacemos? Fortalecer, ampliar y descentralizar la plataforma unitaria. Hacer una oposición creativa e inteligente, conectada a los principales problemas sociales de las grandes mayorías. Impulsar una resistencia activa promoviendo las más diversas acciones para exigir respuesta a la crisis humanitaria por falta de medicinas, alimentos y el colapso de servicios públicos como el transporte, el suministro de agua y electricidad, causas del caos y la violencia que está desplazando a miles de venezolanos hacia el extranjero. Insistir en el llamado a la FAN para que sea garante del cumplimiento de la Constitución y demás leyes de la República. Solicitar a los candidatos que han dicho que son opositores, que a falta de las garantías mínimas para la realización de unas elecciones libres y democráticas, se retiren y hagan así más evidente la trampa.

Con esta presión sobre el régimen y el apoyo de la comunidad internacional, debemos exigir la realización de las elecciones presidenciales para finales de este año, con todas las garantías democráticas previstas en la Constitución.

Como dije en un artículo anterior, tenemos que estar unidos, siempre unidos, de frente y en todos los frentes, por el cambio urgente que reclama el país y llegar a ese objetivo de la manera menos traumática y pacífica que se pueda, que es lo deseable, a pesar de las amenazas y peligros que nos acechan.

No estoy de acuerdo con una intervención militar extranjera en Venezuela, pero considero que los controles supranacionales previstos en la OEA y la ONU deben expresarse de manera implacable contra los responsables de la gran tragedia que padecemos. Sancionar a los que saquearon al país y recuperar el dinero robado a la nación es una prioridad.

El poder mayoritario no convalidará el fraude reeleccionista de Maduro, principal culpable del hambre, la hiperinflación, la violencia, la corrupción y en general, del gran desastre que hoy padece el pueblo venezolano.

 

||Carlos Tablante

@TablanteOficial

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