Banca Electrónica y cheque

Banca Electrónica y  cheque

Muchas veces hemos comentado cómo el avance de los medios de pago electrónicos ha modificado radicalmente la forma en que realizamos nuestras transacciones diarias.  En el mercado existe una gran competencia por introducir nuevas modalidades de intercambio electrónico de fondos, especialmente en el creciente mundo del comercio vía Internet.

La denominada  “e-coin”, o moneda electrónica, un mecanismo de adquisición de créditos que luego servirían únicamente para pagar en páginas de compras y de subastas por Internet, es sólo uno de los muchos experimentos en auge, que intentan competir con instrumentos tan consolidados como las tarjetas de crédito o el ya muy conocido sistema “PayPal”, exclusivo de Internet.

El hecho es que el dinero, tal como lo conocemos, cambia de forma ante nuestros ojos. El efectivo pierde importancia y puede hasta llegar a convertirse en una molestia en el bolsillo, pero aún hay quien sostiene que nunca desaparecerá por completo. Otros instrumentos sí lo harán, y podemos mencionar en concreto uno de  ellos: el ya más que centenario cheque.

El retroceso del cheque como instrumento de pago es ya muy evidente en países como Francia, España, el Reino Unido y muchos otros, donde acumulan larga trayectoria en la implantación de mecanismos alternativos de pago, algunos de ellos tan antiguos como la simple domiciliación de los servicios públicos y el cargo automático de otros gastos que se presentan recurrentemente. Sólo en España se calcula que el porcentaje de domiciliación alcanza 51%, una de las cotas más altas del mundo para este indicador.

En otros países, como Estados Unidos, la cultura del cheque ha sido más difícil de contrarrestar, y este es uno de los pocos países del mundo desarrollado donde aún se utiliza este instrumento con mayor énfasis aunque también disminuye su uso.

El envejecimiento de la chequera sin embargo, es evidente en el mundo tecnológico e informatizado de hoy. En la época del dinero virtual, esto es, de las transacciones sin prácticamente soporte físico alguno, es en extremo costoso para la banca continuar emitiendo esas tradicionales chequeras en papel de seguridad, por cierto nada ecológicas, otra característica que obliga al cheque a nadar contra la corriente.

Además, los cheques se van haciendo más inseguros y vulnerables al fraude, en comparación con sus competidores electrónicos. Y esto ocurre no por casualidad. Debido a que las tarjetas de débito y crédito y las transacciones por Internet son cada vez más seguras, quienes se dedican a intentar fraudes, se ven obligados a recurrir a los instrumentos del mundo analógico, como el dinero en efectivo, que aún hoy día es hasta cierto grado posible falsificar; y los anticuados cheques, sobre los que es posible cometer toda una serie de intentos de adulteración.

Actividad crediticia

 

El crédito se ha convertido, en los días que corren, en un instrumento financiero ampliamente disponible. Muchos recurrimos a esta modalidad de pago diariamente, a veces sin siquiera darnos cuenta. Por eso, utilizar el crédito de la manera más inteligente posible es un factor clave para optimizar nuestras finanzas personales y familiares. De la forma como utilicemos las diferentes herramientas crediticias dependerá que paguemos más o menos, y obtengamos el mayor beneficio posible de los productos o servicios que adquirimos a crédito.

 

Como sabemos, el crédito no es otra cosa que una suma de fondos que no tenemos disponible actualmente en nuestro patrimonio, y que una institución financiera acredita en nuestra cuenta, para que sea devuelta en determinados plazos y a cambio de una tasa de interés. Este es el principio que rige en todos los préstamos, desde la hipoteca a la que recurrimos para adquirir nuestra vivienda u otros inmuebles, hasta el pequeño adelanto de efectivo que le pedimos a nuestra tarjeta de crédito.

 

Nunca recurra a prestamistas informales o no institucionales. Estos agentes probablemente le ofrecerán acceso al dinero de manera rápida y sin demasiadas complicaciones, pero le cobrarán tasas de interés tan elevadas, y mediante cláusulas tan desfavorables, que usted terminará perdiendo dinero.

 

Si requiere un crédito pequeño, como los que suelen ofrecer los prestamistas informales, recuerde que en la actualidad existe suficiente oferta de microcréditos por parte de instituciones bancarias formales, y que hay bancos especializados precisamente en este tipo de préstamos. Al acudir a un banco la tasa de interés está regulada y es atractiva, al acudir donde un prestamista usted además de estar participando en una operación ilegal, será víctima de usura ya que tendrá que pagar elevadas tasas. Por lo tanto, no lo dude y busque siempre trabajar con un banco, el de su preferencia ya que se tratará siempre de instituciones reguladas y supervisadas. No le recomiendo que acuda al mercado informal. No crea en el mito, de que ir a un banco es más difícil y que la exigencia de documentos lo que llaman el papeleo es grande. Si es posible que al acudir por primera vez, el proceso puede ser relativamente más lento, pero no será así en adelante. 

El crédito bancario en cualquiera de sus modalidades es una oportunidad para resolver múltiples necesidades bien sea de tipo personal o de negocios. 

Panorama internacional de la banca

La industria financiera a nivel mundial se encuentra amenazada por dos importantes riesgos. En primer lugar, un ambiente de tasas de interés extremadamente hostil comprime los márgenes de ganancia de los negocios tradicionales de la banca. En segundo lugar, las compañías de “fintech” o tecnología financiera están revolucionando los servicios financieros.

Probablemente, no veremos a  Google, Facebook, o alguna de estas 4.000 compañías de “fintech” convertirse en un banco. Las altas regulaciones de la industria hacen poco atractiva esta perspectiva a las compañías tecnológicas. El escenario que debe preocupar a la industria financiera es que estas compañías tecnológicas creen un gran número de servicios desagregados que sirvan como sustitutos de algunos productos de los bancos, erosionando los márgenes de estos.

La banca del futuro

Un posible modelo será el de mantener un núcleo de servicios “in-house” (por ejemplo el mantenimiento de cuentas corrientes) combinados con otros servicios prestados por compañías de “fintech” con las que los bancos mantendrán alianzas estratégicas. No podemos descartar algunas adquisiciones al estilo de las que ocurren en la industria farmacéutica, aunque la velocidad de la innovación da mayor lógica al modelo de alianzas temporales. Las compañías de “fintech” prestarán sus servicios a varios bancos simultáneamente, por lo que se requerirá un esfuerzo constante para integrar los nuevos servicios a los ya ofrecidos por el banco. También veremos esfuerzos conjuntos de los bancos para lograr avances en la infraestructura del sistema y mantener a los bancos como empresas relevantes.

El negocio bancario se basará en optimizar la experiencia del cliente, en buscar las alianzas necesarias para que el cliente tenga esta experiencia óptima, y en solventar los problemas que surjan en el camino. Estos bancos tendrán que reducir mucho sus costos de infraestructura para adaptarse a los márgenes comprimidos por la presencia de más jugadores en la industria. Esto significa entre otras cosas menos agencias pero con personal altamente capacitado, bien entrenado, y con la autoridad de tomar decisiones a favor de la experiencia del cliente. Es importante recordar que cada vez más, las personas que vayan a agencias lo harán con necesidades de alta complejidad que no pueden atender online. En resumen, estos bancos tendrán infraestructuras más ágiles donde la prioridad fundamental será mejorar la experiencia del cliente.

Calidad del servicio

 La naturaleza de todos los negocios cambia, pero hay algunas reglas que siempre permanecerán y nos guiarán para poder dar una buena impresión con nuestros clientes. Estas reglas son universales y para toda clase de clientes, son tanto para las empresas públicas como privadas sin importar el tamaño.

 Calidad del servicio, se traduce en un trato amable y rápido, esto debe ser un estándar de atención a todas las personas en cualquier tipo de empresa.

¿Qué debo hacer para tener un cliente satisfecho? En primer lugar, entender al cliente. Las necesidades de las personas cambian, y resulta de vital importancia entender sus motivaciones. Muchos negocios no toman en cuenta lo que necesita el cliente, por ello, conocerlos en profundidad, saber cuáles son las necesidades de una empresa pequeña, mediana o grande es fundamental. Otro aspecto a considerar, es que ofrece la competencia, el servicio que ofrece cualquier actividad comercial, debe ser por lo menos igual al de sus competidores, siendo lo ideal, que sea mejor.

Los bancos al igual que toda empresa de servicios, deberán tener como foco principal al cliente, y ello, partiendo de la base de que el cliente es su activo más importante. Estudios realizados evidenciaron que la calidad del servicio es una consideración más importante para el usuario de servicios bancarios que las tasas o precios de un producto.

Es una realidad del mercado, el incremento de la presión competitiva, la innovación tecnológica y financiera, la aparición de nuevos competidores y clientes más exigentes, y la respuesta de la banca, debe ser, la calidad total del servicio bancario.

Los clientes actuales son más exigentes y conocen más de finanzas que en el pasado. Los clientes pueden cambiar de banco más rápidamente, de allí la importancia de darles el mejor servicio. Un cliente más exigente no tiene lealtad de marca y es más exigente en materia de facilidades transaccionales y de inversión.

La banca enfrenta un entorno más supervisado y regulado, esto es un factor positivo y debe reconocerse como de manera sostenida en los últimos años se ha reforzado la supervisión. Todos estos factores, representan un gran reto para la gerencia bancaria de estos El cliente demanda cada vez más calidad de productos y servicios. Es más estricto, inflexible y crítico en la escogencia de un banco. Para hacer frente a esos cambios, la banca, debe diferenciar sus productos de manera efectiva para incrementar o en el peor escenario, mantener su cuota de mercado.

twitter: @josegrasso

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