Claude Lanzmann, relator ineludible del Holocausto

Claude Lanzmann, relator ineludible del Holocausto

Cineasta, escritor, periodista y amante de Simone de Beauvoir, el francés Claude Lanzmann fue un relator clave del Holocausto con su filme monumental "Shoa" y un defensor infatigable de las causas que consideraba justas.

"Me habita una conciencia orgullosa de lo que he logrado", había afirmado el director, fallecido este jueves a los 92 años, sobre este documental de 9h 30min estrenado en 1985 sobre el exterminio de los judíos durante el nazismo.

Multirrecompensado, el filme ha sido visto por decenas de millones de espectadores en el mundo.

"Ni siquiera cien vidas me cansarían", afirmaba este intelectual, de carácter temerario, que aseguraba amar la vida "con locura".   

Nieto de inmigrantes judíos bielorrusos, Claude Lanzmann nació el 27 de noviembre de 1925 al norte de París, de padre decorador y madre anticuaria. Ya a partir del colegio secundario, se vio confrontado al antisemitismo.

En 1940, su padre, resistente, lo condujo a Brioude (centro-sur) junto a su hermano menor Jacques (escritor), y su hermana Evelyne, que sería actriz y luego se suicidaría.

Allí, se vieron obligados a desaparecer sin dejar rastro, simulando unos disparos. "Entre los ramajes, podíamos ver sus botas de SS y oíamos su voz angustiada de padre judío: '¡Os habéis movido, habéis hecho ruido!'", explicó Lanzmann en sus memorias, "La liebre de la Patagonia" (2009).  

Aclamada por la crítica, esta obra es su único libro "verdadero", puesto que los otros son compendios de artículos y textos de sus películas.

Con 18 años, Lanzmann ingresó en la Resistencia y participó con los "maquis" en la lucha contra los nazis.

Después de la guerra, estudió filosofía en Tubinga (Alemania), antes de convertirse en lector de literatura francesa y filosofía en la Universidad Libre de Berlín.  

"Dominaba el tiempo" 

A su regreso a Francia, durante años se ganó la vida como "rewriter" en varios periódicos.

En 1952, Lanzmann conoció a Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre, convirtiéndose en su amigo y entrando en el comité de redacción de la revista "Les Temps Modernes", fundada por la pareja.  

Vivió una historia de amor de 7 años con la filósofa feminista.

La primera vez que vio a Sartre tras haber pasado la noche con Simone, sintió "un poco de aprensión". Pero Sartre "bendecía esta unión (...) Se alegraba de la visible felicidad de 'Castor' (apodo de Simone de Beauvoir), mostrándome una amistad alegre y verdadera", escribió.

Tras la ruptura de la pareja, Lanzmann y Simone siguieron manteniendo una excelente relación. En 1986, tras la muerte de ella, Lanzmann se convirtió en director de la prestigiosa revista.  

Paralelamente, en los años 1960, tras una estancia en Corea, adhirió a las luchas anticolonialistas y formó parte de los firmantes del "Manifiesto de los 121", que denunció la represión en Argelia.

Como cineasta, debutó con "Por qué Israel" (1972). Se lanzó luego en la epopeya de la "Shoah", con un rodaje de 12 años. "Dominaba el tiempo", explicó respecto a esta obra maestra, realizada sin imágenes de archivo.

Realizó además, entre otros, filmes "Tsahal" (1994), "Sobibor, 14 de octubre de 1943, 16 horas" (1997), "El informe Karski" (2010), "El último de los injustos" (2013) y "Napalm" (2017); obras realizadas en ocasiones a partir de las 340 horas de grabación no utilizadas en "Shoah".

Su último filme, estrenado el miércoles en Francia, "Les quatre soeurs", constituido precisamente a partir de algunas de estas imágenes, recoge los testimonios de cuatro mujeres judías, sobrevivientes del Holocausto.  

Gran defensor del Estado de Israel, el cineasta denunciaba con fuerza el "antisionismo", "una de las máscaras del antisemitismo", confió a la AFP en 2015.

Alberto Hernández

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