Unidad y calle

Unidad y calle

El encuentro de líderes políticos opositores realizado el pasado 19 de julio es una buena señal. Al margen de las críticas sobre el método utilizado, nosotros creemos que estas reuniones deben hacerse de manera pública. Lo valioso es que, en medio de las amenazas del régimen, prevalezca la voluntad de encontrarse y discutir para llegar a acuerdos que le ofrezcan al país una alternativa viable frente al desastre que representa Nicolás Maduro.

La dictadura está arrinconada por el rechazo de las mayorías que no aguantan más la escasez de alimentos y medicinas, el colapso de los servicios públicos esenciales, la inseguridad, la violencia y la corrupción.

Los dirigentes opositores deben seguir trabajando por mantener la presión internacional y la institucional, pero sobre todo tienen que continuar apoyando las miles de manifestaciones que se están realizando -cinco mil en tres meses- donde el protagonismo es de la gente que con perseverancia y valentía protesta por sus derechos.

Como siempre hemos dicho, es imprescindible mantener una conducción política unitaria que se fundamente en lo que nos une, que no puede ser otra cosa que derrotar a la dictadura del hambre y la corrupción de Maduro. No se puede jugar a posiciones egoístas. Debemos seguir trabajando cada quien en lo suyo, pero juntos por Venezuela.

Nos une la exigencia de declarar la crisis humanitaria que permita a los venezolanos acceder de manera urgente a alimentos, medicinas y tratamientos. Estamos todos de acuerdo en el deseo de que sean liberados todos los presos políticos y que termine la persecución ilegal de dirigentes políticos, sociales, gremiales, estudiantiles, periodistas y medios. Todos queremos que se respete la Constitución, la Asamblea Nacional (AN) y que se realicen elecciones verdaderamente libres y con un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE).

Por ello hay que seguir fortaleciendo el esfuerzo unitario, sin entrar en descalificaciones que solamente favorecen al régimen. Tenemos que impulsar una agenda de lucha conformando con la mayor amplitud una plataforma promotora de las más variadas iniciativas para una acción política que organice, movilice y refuerce la protesta popular. Por ejemplo, una propuesta como la de Andrés Velásquez, de realizar una huelga general, debe ser un tema prioritario para la discusión y la consulta con la sociedad. Sería una oportunidad para realizar una gran manifestación unitaria de todo el país por el cambio urgente que necesitamos.

 

Carlos Tablante

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