Teodoro

Teodoro

Decía Santiago Carrillo, líder histórico español, que en política no valen los arrepentimientos: O te equivocas o aciertas.

Cuando Teodoro Petkoff se opuso a la decisión del MAS de apoyar a Chávez como candidato presidencial, se expusieron distintos argumentos en medio de un duro debate. Frente al agotado modelo bipartidista, surgían figuras como Irene Sáez, Chávez y Salas Romer. Teodoro nos alertó sobre el peligro de elegir un caudillo militar autoritario. Debo decir que a pesar de mis dudas apoyé la decisión mayoritaria de escoger a Chávez. Cometí un grave error. Me equivoqué. Teodoro nos dijo “los espero en la bajadita”. Ahora estamos en el barranco, como también lo advirtió.

Desde que fundamos el MAS en 1971,el liderazgo de Teodoro y su discurso eran esencialmente disruptivos con relación al dogmatismo de una izquierda que se negaba a la renovación y a asumir los nuevos retos con un enfoque más reformista que revolucionario. Como decía Teodoro, solo los estúpidos no cambian de opinión.

Quedan todavía muchas preguntas. Cómo definir al socialismo? Como la ideología de la solidaridad? Cuáles son los nuevos mapas de las ideologías? Acaso la política se ha convertido en un viaje sin brújula? Debemos revisar la vigencia de los manuales clásicos en los que se define la Democracia. Qué estamos haciendo mal los demócratas para que surjan líderes populistas y autoritarios de extrema derecha y extrema izquierda?

Su esfuerzo intelectual en libros como La invasión a Checoslovaquia: el socialismo como problema o Proceso a la izquierda ha sido un aporte fundamental.

Como decía Mario Benedetti: “Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto cambiaron todas las preguntas”.

Seguimos en la búsqueda de las grandes metas de justicia, prosperidad y felicidad. Una economía del bien común, a la medida del ser humano, más allá del falso dilema entre capitalismo y comunismo, con la fórmula de la social-democracia: Tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario”.

La fortaleza y la valentía de un pensador como Teodoro y sus reflexiones siempre estarán presentes para estimular el debate necesario.

Teodoro fue el amigo, el maestro, el compañero. A pesar de su aparente aspereza, su tolerancia y carácter democrático no tenían límites.

Hablamos por teléfono con él en Enero con motivo de su cumpleaños. Nos alegró sentirlo contento, rodeado de su familia. En la distancia, hoy le damos un fuerte abrazo a Neugim, sus hijos, amigos y colaboradores, en especial a Azucena.

 

|| Carlos Tablante

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