El asalto al tesoro

El asalto al tesoro

Una asignatura pendiente es la reforma del artículo 67 de la Constitución que prohíbe el financiamiento de las asociaciones de fines políticos con fondos provenientes del Estado e incluso elimina la figura de los partidos políticos del texto. Pririvatizando así la democracia y la política, estableciendo una relación perversa donde el Estado es el partido y el partido es el Estado. Partido único, pensamiento único y líder único. La hegemonía revolucionaria contra la democracia y la legalidad.

Una de las principales características del populismo impuesto por Chávez y Maduro ha sido la utilización de la chequera petrolera de manera abusiva e ilegal en un ejercicio del poder absolutamente irresponsable: promesas incumplidas, imposición de la política “a los realazos”, como bien lo describe la historiadora Margarita López Maya. Se trata de “la utopía del millonario”, una especie de “Don Regalón” que convierte las finanzas públicas en su hacienda particular, disponiendo de la riqueza de todos los venezolanos a su antojo.

Así surgieron personajes como el teniente Alejandro Andrade que de ser un humilde militar responsable de finanzas de Psuv pasó a tesorero nacional, viceministro de finanzas y presidente del Fondo Único Social. De gestor del financiamiento de la revolución se transformó - vía sobornos millonarios - en un ostentoso boliburgués, como quedó demostrado con su colaboración y declaración ante un tribunal de EEUU que a pesar de ello, lo condenó a diez años de prisión.

El binomio corrupción política y económica constituye la llave que abre la puerta a la violación de los derechos humanos y de la mayoría de las actividades criminales que azotan a nuestro pueblo. Otro ejemplo es el caso de la constructora brasileña Odebrecht y el impacto que ha tenido en la estabilidad política de la región con el enjuiciamiento de ministros y presidentes.

Y es que, como hemos dicho, el fenómeno de la corrupción política que se adueñó de Venezuela no es más que la privatización del Estado, es decir, el poder al servicio de los enchufados, de un capitalismo de Estado donde unos pocos privatizan lo que es de todos y socializan la pobreza.

En el debate realizado el pasado martes, la AN designó una comisión especial para auditar el saqueo que ha sufrido Venezuela e impulsar la necesidad de recuperar lo robado. Queda pendiente la aprobación de una ley para el financiamiento de los partidos como garantía de una democracia transparente.

 

|| Carlos Tablante
@TablanteOficial

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