Leones del Caracas Vs. Cardenales de Lara: Episodio VIII

Leones del Caracas Vs. Cardenales de Lara: Episodio VIII

Una final que se ha convertido en un clásico de la LVBP tendrá la octava entrega de la saga a partir de este martes. Los pájaros rojos portan el estandarte de favoritos

Tal como la famosa saga de la Guerra de las Galaxias, esta noche en el estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto empezará una final que se ha convertido en todo un clásico de la LVBP: Los Leones del Caracas ante los Cardenales de Lara, por octava vez en la historia del circuito decidirán cual es el campeón.

La historia comenzó en la campaña 1979-1980 con unos melenudos que contaban con una sólida base criolla que incluía a Antonio Armas, Baudilio Díaz, Jesús Marcano Trillo, Luis Peñalver, Ubaldo Heredia, Gonzalo Márquez y Leonardo Hernández, entre otros, dirigidos por el dominicano Felipe Rojas Alou.

Cardenales reunía un insurgente grupo de jóvenes en el que despuntaban Luis Leal, Luis Aponte, Tobías Hernández, William Ereú, Fred Manrique y Arturo Sánchez. Con el manager Vernon Benson ganaron 39 juegos y lograron meterse en la ronda decisiva ante los melenas, que los superaron claramente 4-1.

La temporada siguiente las dos divisas volverían a encontrarse y los capitalinos lograron el bicampeonato en una serie en la que fueron piloteados por Alfonso “Chico” Carrasquel, quien dirigió aquella serie ganada 4-0.

En la 81-82 se volvieron a encontrar crepusculares y melenudos. Los Leones lograron la inédita hazaña en la liga de ganar tres gallardetes seguidos y por vez primera en el circuito los mismos clubes disputaban la final tres campañas consecutivas. También, Lara se convertía en el primer trisubcampeón de la LVBP.

Pasarían 8 justas para que volvieran a enfrentarse Cardenales y Leones, pero el resultado fue el mismo: Los felinos vencieron en siete juegos con Phil Regan como estratega en la 89-90. Fue la última derrota ante los melenas en una instancia decisiva. Domingo Carrasquel debutó como estratega de Lara y le imprimió un nuevo estilo combativo a un núcleo en el que destacaban Luis Sojo, Robert Pérez, Luis Leal, Antonio Castillo, Luis Aponte, Tobías Hernández, Alexis Infante, Asdrúbal Estrada, Omar Bencomo, Andrés Espinoza, Giovanni Carrara e importados como Mark Whitten, Glenallen Hill, Ed Sprague, Doug Linton y Willie Blair entre otros.

En el certamen siguiente, la 90-91, al fin, Cardenales de Lara no sólo venció a su bestia negra Leones del Caracas sino que lograron su primer cetro liguero 25 años después de su ingreso al circuito, justamente comandados por Carrasquel y con el núcleo criollo que establecería un notable dominio en la década de los ’90.

Los episodios 6 y 7 de esta saga se dieron consecutivamente en los certámenes 97-98 y 98-99, con la dirección del criollo Omar Malavé y con el núcleo Sojo, Pérez, Carrara, Edwin Hurtado, Kelvim Escobar y Miguel Cairo, los pájaros rojos conquistaron el bicampeonato y se erigieron como el gran equipo de los 90. Además, le otorgaron a sus rivales el dudoso honor de compartir la infeliz marca de ser el segundo equipo con tres finales perdidas consecutivamente, tomando en cuenta que en la 96-97 los capitalinos habían caido ante su eterno rival, Navegantes del Magallanes. Esto a pesar de contar en sus filas con Omar Daal, Johan López, Ugeth Urbina, Bob Abreu, Roberto Petagine, Roger Cedeño y Henry Blanco.

 

NUEVAS CARAS, OTRAS MOTIVACIONES

Han pasado 20 años desde aquella última final. Ahora no quedan vestigios de esa batalla, más que el recuerdo entre las dos aficiones. Las caras nuevas abundan en esta oportunidad y los pájaros rojos llevan el estandarte de favoritos tanto por talento, como por desempeño y experiencia en estas instancias. Esta es la tercera serie decisiva corrida, aunque han perdido las dos previas. Hay sed de triunfo. Hay motivaciones especiales.

Estos Cardenales vienen de experimentar una tragedia que marcó al equipo el 7 de diciembre, cuando dos de sus peloteros insignia fallecieron en el volcamiento de un vehículo en el que viajaban, causado por criminales de carreteras. Así, perdieron la vida Luis Valbuena y José Castillo. En su memoria los crepusculares buscarán el cetro. También lo harán pensando en disputar la Serie del Caribe en su patio y por supuesto, para emparejar la historia con el Caracas.

Esta vez, los Cardenales cuentan con un núcleo que si bien es joven, está curtido en finales. La dupla Juan Querecuto e Ildemaro Vargas alrededor del segundo cojín es garantía de solvencia. Si se agrega un receptor de alto calibre como Francisco Arcia (ganador del premio al mejor de la temporada en su posición) y al curtido centerfielder dominicano Alejandro De Aza, la línea central de Lara es estupenda. En las esquinas del cuadro, Carlos Rivero es garantía por la antesala y el cubano Rangel Ravelo igualmente en la inicial. Las esquinas del outfield están bien custodiadas por los valiosos refuerzos de las Águilas del Zulia: Alí Castillo y Herlis Rodríguez. A ellos hay que sumarles el bate peligroso de Williams Astudillo, llegado de Caribes de Anzoátegui como sustitución.

La rotación cardenalera fue excelente en las rondas previas ante Bravos de Margarita y Navegantes del Magallanes. Williams Pérez, Néstor Molina y David Martínez hicieron el trabajo magistralmente. Solo el cubano Jorge Martínez (curiosamente cesanteado aunque fue el Pitcher del Año) falló y fue reemplazado por el mexicano Marco Carrillo, quien abrirá el primer duelo.

Ni qué decir del cuerpo de relevo de Lara: Alexis Rivero, Ricardo Gómez, Ryan Kelly, Felipe Paulino y Elvis Escobar, entre otros, fueron intraficables durante toda la ronda regular y postemporada.

El excelente pitcheo (1.64 EFE global, 2.10 abridores y 1.23 relevistas en la semifinal) y la buena defensa (4 errores en la semifinal para .982 de %Fil) han sido las claves para que los plumíferos hayan tenido tanto éxito en la postemporada, sin necesitar de una ofensiva abrumadora.

 

MELENAS PODEROSOS

Los Leones regresan a esta fase del torneo por primera vez desde la 2009-2010 cuando derrotaron al Magallanes en 7 choques. Los capitalinos esta vez lucieron sólidos en la postemporada al despachar primero a los Tigres de Aragua con su portentosa alineación y en semifinal a los vigentes campeones y siempre complicados Caribes de Anzoátegui en 5 juegos, con barrida incluida en los 3 juegos disputados en el Alfonso “Chico” Carrasquel de Puerto La Cruz.

El manager Mike Rojas amalgamó un gran equipo con peloteros jóvenes y veteranos tales como: Ramón Cabrera (MVP de las semifinales), Franklin Gutiérrez, el dominicano Isaías Tejeda, el colombiano Harold Ramírez, el cubano Félix Pérez, Harold Castro, Jeffrey Báez y Leobaldo Piña, por mencionar un puñado.

Para la final presentan una remozada rotación con Yohan Pino (seleccionado en del draft desde el Magallanes), Logan Darnell (drafteado desde Margarita) y los mexicanos Alex Delgado y Javier Solano. El staff de apagafuegos caraquista si bien ha tenido algunos apuros, pudo salir airoso también, esencialmente por el trabajo de Craig Stem, Miguel Socolovich, Carlos Piña, Aliangel López, Yoimer Camacho, Loiger Padrón y Francisco Carrillo.

Al elenco caraquista lo motiva la consecución del título 21 de su trayectoria en la LVBP para reverdecer laureles tras casi una década de sequía. Nada mejor que su víctima favorita para lograr ese objetivo. Para ello reúnen una ofensiva temible con unos lanzadores que saben resolver cada situación y la defensa que ha respondido en las dos rondas previas.

 

EL DATO

Estos equipos comparten el dudoso honor de ser los únicos en perder tres finales seguidas en la LVBP.

 

LA CIFRA

7 finales las que han disputado, con balance favorable al Caracas 4-3

 

ROTACIONES

Cardenales (confirmada): Marco Carrillo, Néstor Molina, Williams Pérez y David Martínez

Leones (probable): Logan Darnell, Alex Delgado, Yohan Pino y Javier Solano.

 

 

|| César Méndez Campero
|| Fotos Cortesía Prensa CBC / Prensa CDL

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