Bondades del microcrédito

Bondades del microcrédito

América Latina es una de las regiones con menor nivel de acceso a servicios financieros tradicionales en el mundo en desarrollo, situación que se hace más relevante, cuando se analizan los sectores más vulnerables de la sociedad, aquellos de menor nivel de ingreso y los que habitan en zonas rurales o apartadas.

En virtud de este hecho, las familias de menores recursos, se ven en la necesidad de recurrir a métodos informales de financiamiento donde los costos financieros son elevados, y los plazos muy reducidos.

Acudir a un mercado informal a solicitar crédito puede que en principio sea más rápido y que le exijan menos recaudos, pero definitivamente en ese mercado las personas van a ser víctimas de usura.  Es por ello que siempre recomiendo que acuda al banco de su preferencia, pero que tanto a la hora de colocar sus ahorros o de solicitar un préstamo, debe hacerlo con instituciones formales, reguladas y supervisadas por el Estado.

También debo resaltar que existe un temor infundado de los que nunca han solicitado créditos bancarios, de que los requisitos son muchos y complicados, cuando la verdad es que son procesos relativamente sencillos. Quizá sea más difícil cuando usted solicite un crédito por primera vez, pero cuando usted se convierte en un usuario recurrente de los mecanismos de préstamos de la banca podrá constatar que los requisito son manejables.

La banca y algunas instituciones microfinancieras, tienen una clara  visión de conceder microcréditos a personas no bancarizadas o a microempresarios agrícolas y urbanos para expandir sus capacidades productivas y de esta forma ayudarlos a combatir la pobreza.

En estos casos el microcrédito es acompañado de otros servicios complementarios, que por lo general incluyen algún tipo de inducción no sólo financiera sino de cómo incrementar las capacidades productivas de los receptores de microcrédito. El microcrédito por sí solo no derrota a la pobreza, pero ayuda a combatirla.

Para que las experiencias de microcrédito y modalidades especiales de financiamiento, bien provengan de la banca pública o privada  puedan ser exitosas debe existir una clara cultura de pago. Para ser sostenible un sistema de este tipo, con los pagos que realizan los solicitantes de créditos, se van generando recursos para continuar otorgando nuevos préstamos.

En este sentido deben hacerse grandes esfuerzos en promover la cultura de pago y que los beneficiarios de estas operaciones no piensen que se trata de donaciones. Simplemente, si las personas no pagan, el sistema no es sostenible.

Es bueno señalar que las experiencia de pago en operaciones crediticias para no bancarizados y en general para personas de menores recursos es muy buena y que en Venezuela los niveles de morosidad son muy bajos y similares al de otro tipo de préstamos.

En el caso venezolano destaca que la morosidad (créditos con problemas) se encuentran en sus niveles históricos más bajos. Debemos resaltar que el pago oportuno de las obligaciones crediticias, genera confianza en la entidad que le presta, la cual no tendrá ningún inconveniente en volver a prestarle cuando así lo solicite una vez haya cumplido con los pagos.

Un mayor acceso a servicios financieros puede incrementar el nivel de bienestar de los hogares que se benefician de dicha oportunidad y se promueve el desarrollo económico. El  proceso de intermediación financiera afecta de manera determinante el nivel de bienestar de los individuos, condicionando el proceso de acumulación de capital y, en especial, de capital humano, en la forma de salud, educación y en la formación de capacidades.

El acceso a un microcrédito o un pequeño préstamo,  se convierte en la oportunidad de aumentar los recursos de una persona, no solamente para el crecimiento en los negocios, sino también para lograr metas familiares y personales.

 

 

Buenas pautas financiera

Muchas personas nos hacen la pregunta de si vale o no la pena ahorrar con tasas negativas, es decir, con rendimientos por debajo de la inflación. La respuesta sin dudas es que siempre es conveniente ahorrar algo, ya que por esa vía se puede resolver siempre alguna emergencia, me refiero a ese gasto no planificado que nunca falta. Mi recomendación. es que tenga cuidado y prudencia con el manejo de sus ingresos, recuerde que con el ahorro, usted puede ir formando un capital, no importa cuán pequeño sea, pero que pueda ser una vía para así poder cubrir necesidades futuras, por ejemplo, la educación de sus hijos, una emergencia médica o establecer un pequeño negocio.  

Ahorrar requiere que se cuiden los ingresos, para ello, debo Insistir, en la importancia de que no se deben estar comprando cosas que no se necesitan. Lo que implica, ver en que gastamos y clasificar el consumo en lo que podemos llamar necesario, como educación, alimentación o salud. Bajo ningún concepto, debe ahorrar en esas áreas. Pero luego, existe un consumo prescindible, cosas no necesarias, allí, están las posibilidades de ahorro. Otra forma es la de comprar bien, entendiendo por ello, no salir a realizar compras apurado o de última hora. Creo en la necesidad de que se eduque más al consumidor y que antes de comprar algo, se evalúen diversas opciones. Puede haber diferencias importantes, cuando usted compra en el primer lugar que consigue cerca de su casa a que usted se pueda desplazar a un mercado cercano, donde de seguro, comprará muchas veces cosas de mejor calidad y a un mejor precio.

No endeudarse demás o dejar de endeudarse para cosas que no necesita, es también una excelente vía para el ahorro, igual que cuando usted paga una deuda, ya que deja de pagar intereses y de esta forma, mejora su presupuesto familiar.

Les recomiendo a muchos amigos que al salir de compras dejen la tarjeta de crédito en su casa para que no terminen comprando lo que no necesitan y que a lo mejor ni pueden pagar.

Es hora de que revise sus patrones de consumo: si usted decide gastar el dinero y luego ahorrar lo que le queda, lo más probable es que no ahorre nada. Para ahorrar es importante hacer un presupuesto familiar, que es una simple relación de todos sus ingresos y gastos, lo que le permitirá saber cuánto gasta y en qué.

Si así usted determina que está gastando más de lo que ingresa, le quedan dos caminos: o gastar menos o aumentar sus ingresos. Es más fácil reducir sus gastos que aumentar los ingresos. Siempre hay espacio para ahorrar; por ejemplo, comiendo menos en la calle, llevando sus comidas al trabajo, bajando las primas de seguros, aumentando el deducible, controlando los gastos de luz, agua, teléfonos, etc. Ahora bien, si no resiste a la tentación de gastar, deje la tarjeta de crédito en casa cuando salga a pasear. Trate de pagar menos intereses y comisiones bancarias; por ejemplo, trate de pagar sus deudas más caras o solicite un crédito a una tasa más baja y cancele otro más costoso.

¿Qué ahorro? Cuando me refiero al ahorro, no se trata sólo de dinero. También ayuda ahorrar electricidad, agua y teléfono. Nos preguntan cuánto debo ahorrar y qué debo hacer para ahorrar. Lo primero es que no importa la cantidad.

Lo recomendable es que destine por lo menos 10% de sus ingresos para el ahorro, hasta alcanzar una cantidad igual a entre tres y seis meses de sus ingresos. Como parte de la cultura del ahorro debemos enseñar a los niños el valor del dinero y que tiene un costo.

 

Financiarse con las tarjetas

Comparar precios y calidad, es  un consejo válido para la compra de cualquier producto o servicio y  es también válido, antes de contratar un producto o servicio bancario. A la hora de solicitar una tarjeta, lo ideal es solicitar un monto mayor al que necesitas para dejar un espacio para atender una emergencia. Si no vas a tener la disciplina necesaria y lo vas a gastar todo, solicita un monto acorde a tus necesidades inmediatas.  Asegúrate que cuentas con toda la información necesaria sobre el financiamiento que vas a contratar. Haz todas las preguntas necesarias y no asumas compromisos sin antes leer y entender lo que estás firmando y muy importante, teniendo la seguridad de que puedas cumplir con las obligaciones que asumas.

Tener una tarjeta de crédito con cupo disponible, siempre es útil. En algunos momentos, la tarjeta de crédito es el  medio más rápido del que disponemos para satisfacer una necesidad básica o una emergencia.

Las tarjetas de crédito son un excelente mecanismo del mundo financiero moderno,  lo importante es que sepamos utilizarlas eficientemente, de modo de no caer en excesos y endeudarnos demás. Las tarjetas de crédito pueden ser un recurso financiero importante para ti y tu familia. Al igual que todas las herramientas financieras, es necesario usarlas con cuidado. Las tarjetas de crédito tienen muchas ventajas como la posibilidad de comprar las cosas que necesitas hoy  sin tener el dinero en el momento  y la seguridad de no llevar dinero en efectivo.

Sin embargo, las ventajas también acarrean responsabilidades. Necesitas manejar las tarjetas de crédito en forma inteligente y prudente entendiendo todos los términos y condiciones de los compromisos que asumes y manteniéndote al tanto de todos los pagos. Recuerda por ejemplo, que no recibir el estado de cuenta, no es una excusa válida para pagar tarde. No pagar al día, afecta tu historial crediticio y te acarrea intereses demás. La tasa de interés al 29% si está dentro de tus posibilidades de pago, también es atractiva y te permite financiarte, comprar algún activo y protegerte de la inflación.

 

José Grasso Vecchio
twitter:
@josegrasso
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www.consultoresicg.com

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