Las películas de Pixar que nunca podremos ver

Las películas de Pixar que nunca podremos ver

Si hay un estudio de cine que ha hecho historia en la animación de las últimas décadas, con permiso de DreamWorks y su Shrek (Andrew Adamson y Vicky Jenson, 2001), ese es Pixar. Desde su primer cortometraje en 1984, cuando aún no era más que un departamento de LucasFilm, hasta la fecha, ha demostrado que el talento no es algo que escasee entre sus realizadores. Pero hay proyectos del estudio que, a causa de unas razones u otras, se han quedado por el camino, y de ellos vamos a hablar a continuación.

A Tin Toy Christmas: Un cortometraje de animación de 1988, cuenta la historia de un pequeño hombre orquesta de juguete llamado Tinny que intenta sobrevivir al destrozo de un bebé que no trata muy bien a los de su clase. Con este reconocimiento, Disney, que había adquirido Pixar en 1986, propuso al estudio que elaborara un especial navideño con el mismo protagonista. Pero a Disney no le agradó la idea, y tras todos los cambios conceptuales, de estilo y presupuesto que sufrió la proyectada película, borrón y cuenta nueva incluidos, acabó siendo lo que hoy se conoce como Toy Story.

Newt: Ideada en 2008, les ha supuesto una de sus mayores tristezas: relataba la historia de dos salamandras de patas azules que se ven obligadas a aparearse para garantizar la supervivencia de su especie, muy similar a la historia de Rio, un guacamayo azul que debe aparearse para mantener la especie a salvo. Aunque pese al duro golpe que recibió la película al ser tan similar a la anteriormente mencionada, el director encargado de desarrollarla tenía otra idea en mente que le dio vida a Intensamente (2015), y su elaboración cerraría por completo el capítulo de Newt. 

ShadeMaker: Qué perspectiva más fantástica fue ofrecida en 2010 cuando supimos que Henry Selick, responsable de los filmes The Nightmare Before Christmas (1993) o Coraline (2009), iba a realizar una película con Pixar gracias a la creación de Cinderbiter Productions para producciones en animación stop-motion, que son la especialidad de Selick. Por desgracia, todo se quedó inconcluso en 2012, cuando ya se había gastado cincuenta millones de dólares en ella, debido a las diferencias creativas que tuvo con el equipo de Pixar acerca del tono de la historia, sobre la aventura fantástica de un niño con unas manos extrañas de largos dedos, y la forma en que era preciso desarrollarla. 

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